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Integración
y participación social de los musulmanes en España
Conferencia
pronunciada por Abdulhasib Castiñeira, en Paris, el Sábado
9 de Junio del 2007, en el CONGRESO INTERNACIONAL sobre: "Musulman
d'Europe et défis de la reconnaissance citoyenne" Celebrado
en la sede del IIIT, Institute International de la Pensee Islamique.
1. Introducción:
Por cortesía, permítanme aclarar
quién es el que habla y desde qué posición
habla.
Soy musulmán español, formo parte de la primera generación
de musulmanes que recuperaron el Islam después de los siglos
de persecución sistemática de todo lo musulmán
en España. El Islam que practicamos ha sido transmitido con
idhen. Con una cadena de transmisión de hombre a hombre hasta
el Mensajero de Allah, paz y bendiciones de Allah sean con el. Hemos
recibido la llamada y la enseñanaza del Islam de hombres
de conocimiento.
He sido miembro fundador de la Comunidad Islámica en España.
La Comunidad Islámica en España fue la anfitriona
del Congreso de Fiqh Maliki en Granada en el año
1983. Asistían a aquel Congreso algunos de los más
grandes hombres de conocimiento tradicional de la Ummah, la mayoría
ya han pasado a la misericordia de su Señor: Muhammad Chaibani,
Ahmed Abdul Aziz Al Mubarak, Muhammad Shaddili Naifar, Muhammad
Al Akhua. Que Allah tenga misericordia de todos ellos.
En aquella ocasión hicimos pública nuestra
posición:
• Malikí en la ley
• Ashari en el Kalam
• y Junaidi en el tasawuf
En aquel congreso la Comunidad Islámica en España
declaró también su decisión de:
a) Construir la mezquita de Granada
b) Establecer el Dar Al Ifta en Al Andalus
c) Fundar la Escuela Coránica de Al Andalus
d) Restablecer la recolección del zakat y la acuñación
legal de monedas de oro y plata en la denominación islámica:
dinar y dirham.
25 años más tarde estos son los resultados:
-La mezquita está construida y a su centro cultural y jardines
acuden diariamente cientos de personas, musulmanas y no musulmanas
de todos los países del mundo, ya que Granada es un centro
de turismo internacional de primer orden. Es la segunda mezquita
más grande de España después de la de Madrid.
-La escuela coránica, establecida en el interior de la isla
de Mallorca, ya ha producido los primeros 6 hafiz españoles,
que ahora están en proceso de aprendizaje para convertirse
en ulema.
-En 1992 se hizo la primera acuñación de dinares de
oro y dirhams de plata que se han utilizado en los mercados de Granada.
Esta acuñación emblemática ha servido de impulso
a un movimiento de investigación del modelo económico
del Islam y de reactivación de sus propias instituciones
de comercio y de sus contratos. Un modelo cuya unidad de cambio
es la moneda de valor intrínsico y sin la cual la crítica
del sistema usurero y la alternativa halal no se sostienen.
-En Granada y en otras comunidades musulmanas de España el
emir recolecta el zakat y lo distribuye entre los beneficiarios
especificados en la sharia. Esta recolección no es una sadaqa
voluntaria que se da sino un impuesto que se
toma, tal y como lo practicaban los musulmanes durante
1.400 años hasta la abolición de califato. Esta recaudación
se hace en dinar de oro y dirham de plata, la moneda halal, y no
en papel moneda.
Por tanto mi participación en el presente congreso es desde
nuestra experiencia como musulmanes europeos, que
han abrazado el Islam en su juventud y que llevan años realizando
una acción de dawa y de establecimiento del Islam en Europa
.
Como musulmanes y como europeos, nuestra percepción es que
uno de los principales problemas al que nos enfrentamos es el del
lenguaje: las palabras y su significado.
2. El problema del lenguaje:
Los temas elegidos para ser discutidos en este encuentro son: Integración
ciudadana, representatividad religiosa y estatuto de minoría.
El reto que los musulmanes encaramos al tratar estos temas es semántico,
no social. El lenguaje, como la forma de organización social,
la ética, la estética, los usos y costumbres y los
ritos, pertenecen a la “civilización”. Por tanto,
los errores del lenguaje son la trampa en la que están siendo
atrapados los musulmanes de occidente.
Para poder hablar con nitidez de integración ciudadana
y de representatividad religiosa debemos, en primer lugar,
clarificar el lenguaje que estamos utilizando. Para poder entendernos
entre nosotros, y mucho más para poder establecer una comunicación
constructiva y fecunda con la sociedad europea, con las autoridades
y con los intelectuales, es preciso aclarar el exacto significado
de las palabras que estamos usando.
Palabras como naturaleza humana, religión, cultura,
ciudadanía, laicismo, deben ser aclaradas.
Antes que nada, es necesario clarificar que entendemos por religión.
Cuando en el siglo XIX se decía: un pueblo que no tiene religión
no puede tener civilización se entendía que la religión
era el elemento aglutinante de la sociedad, y por tanto de la “civilización”.
La definición que Ortega y Gasset hacía de un pueblo
era: “un proyecto atractivo de vida en común”.
Para los musulmanes eso es precisamente el significado de la millat,
que se traduce como “religión”.
La “religación” social es producto de una visión
común del mundo y la felicidad que se transforma en proyecto
político. En la millat occidental actual ese proyecto
se formula con documentos como la constitución, la declaración
universal de los derechos humanos, ...etc. Es una millat
diferente a la profética, que busca la felicidad humana sólo
en este mundo, ya que no considera la existencia de otro mundo.
El Islam, como proyecto revelado, busca obtener lo mejor de este
mundo y lo mejor del otro, o lo que es lo mismo: librarnos
de la ansiedad en esta vida y del Fuego en la próxima.
3. El mito de las raíces cristianas.
Hablar de las raíces cristianas de Europa es una verdad que
implica muchas mentiras. Las supuestas raíces cristianas
de Europa, o las raíces judeo-cristianas de Europa, forman
parte mas de un deseo que de una realidad. Las verdaderas raíces
europeas son musulmanas. Fueron los musulmanes los que transmitieron
el saber de la tradición clásica greco-romana a Europa
y también los que destilaron y asimilaron para Europa la
sabiduría de las antiguas civilizaciones China, Persa e India.
La Iglesia Católica fue la única responsable de la
oscuridad de la Edad Media europea. Todos los males atribuidos
a la religión por los filósofos europeos
son imputables a la experiencia de la vida Católica. La religión
que odia todo Ocidente “es” la católica. Clase,
clero, aparato burocrático, funcionariado que media entre
el pueblo y Dios… Eso es la religión católica,
no el Islam. El advenimiento de un nuevo orden laico, pero respetuoso
con la libertad de creencia y de práctica religiosa, ha sido
en España un proceso especialmente tortuoso, debido a la
distorsión histórica que la Iglesia Católica,
y sus grupos de presión, quieren mantener a toda costa.
Por consiguiente, a la hora de hablar de nuestra representatividad
como musulmanes en la sociedad europea es más correcto no
hablar de representatividad religiosa sino representatividad
civil, es decir laica.
Ninguna de las cuatro escuelas jurídicas del Islam Sunni
contempla el concepto del “estatuto de la
minoría” “Statut des
minorites” ni tampoco un concepto de “estatuto
de la ciudadanía”. Intenten traducir estos conceptos
al árabe; no hay una equivalencia en el lenguaje tradicional
islámico. Lo único que existe en la Sharia del Islam
es la normativa del viajero y del emigrante en una tierra extraña,
y esa norma exige el respeto a las leyes, mientras estas le permitan
al musulmán practicar libremente el din. De lo contrario
la norma es salir y buscar la libertad en otra tierra. “¡Oh
siervos míos que creéis! Mi tierra es amplia, así
pues adoradme” (Surat al Ankabut 56). (Algo parecido,
pero aun más vehemente en Surat An Nisa 96) ¡La
tierra es de Allah, los siervos son siervos de Allah, allí
donde vayas adora a Allah!
Ser musulmán europeo no es un problema social sino, en todo
caso, “una complicación individual”. Que por
otro lado comporta una enorme ventaja. La práctica diaria
del salat complica necesariamente nuestra existencia diaria, es
cierto, pero el sosiego que produce el salat, la sumisión
aceptada y voluntaria, mejora sustancialmente nuestra vida.
4. La integración:
El falso problema de la integración
lo crea el lenguaje y lo crea, por una parte la emigración,
que quiere seguir viviendo según sus “usos y costumbres”,
cosa muy humana, y por otra el sistema clasista occidental, excluyente
y lleno de trampas semánticas, que abandera la igualdad en
su discurso retórico, pero margina a los diferentes en sus
calles. Que los jóvenes de los banlieu de París
hayan adoptado la práctica de quemar coches es una prueba
de su integración. Quemar coches es una tradición
muy francesa: véanse las barricadas de 1848-1870, las del
mayo del 68.
Ser musulmán en Europa no es un problema social y no deben
los musulmanes caer en la trampa de admitir que se nos defina como
problema. La verdad es que los musulmanes somos parte de
la solución del problema global de la civilización
que padecemos.
Las circunstancias reales en que vivimos exigen respeto a la ley,
puesto que el marco legal permite a los musulmanes libertad de adoración,
de expresión y de transmisión del din, lo cual esta
garantizado en toda Europa occidental. Estamos en una cultura globalizada.
No hay diferencias entre países europeos y países
árabes o de tradición musulmana. Una vez desaparecido
el califato, a pesar de las apariencias, no hay gobiernos musulmanes,
la cultura es la misma.
El proyecto de felicidad de la sociedad laica occidental es asumible
para los musulmanes. Los musulmanes, además, deseamos la
felicidad en la próxima vida. Pero no pretendemos imponer
ese objetivo a los demás. Nosotros somos más ambiciosos
y queremos más. Pero podemos perfectamente participar en
el proyecto de bienestar social.
Islam lleva la libertad mucho más allá que
la sociedad capitalista.
Por ejemplo, el Islam condena la intromisión en la vida privada
de la gente. No espía la privacidad. La prohibición
de la usura es otra buena noticia para el ciudadano neurótico,
endeudado, de la sociedad de consumo. Vender cosechas que aún
no se han plantado está absolutamente prohibido en el Islam:
la especulación y todas sus formas. Los musulmanes pueden
colaborar con cualquier proyecto de bienestar social, pues el Islam
persigue ese mismo fin.
5. La cultura:
Otra trampa semántica es la “cultura”.
Islam no es una cultura. El Islam es un filtro para la cultura.
El Islam filtra las culturas respetando sus valores cívicos.
Ocurrió en Al Andalus y en China, y puede ocurrir en la Europa
Occidental de la era de la globalización. La red que forman
los espacios y los tiempos apropiados para hacer la oración
diaria es por tanto un filtro espacio/temporal.
El debate sobre terrorismo, símbolos religiosos, el hiyab,
la educación... son problemas generados artificialmente;
fabricados.
El conflicto de los emigrantes musulmanes en Europa es conflicto
entre culturas. Esas formas culturales de sus países de origen,
sin embargo, son expresiones culturales, algo distinto del Din.
Por lo que respecta a la historia del Islam, las formas culturales
propias de las diversas sociedades en las que el din del Islam se
ha propagado no fueron nunca motivo de conflicto hasta la llegada
de los europeos. La civilización europea tiende a encasillar
y clasificar los grupos humanos: La vestimenta, la forma de adorar
a Dios, las lenguas... son un problema casi exclusivo de las sociedades
occidentales.
El Islam de Europa hoy debe ser laico. Un Islam europeo posible
en estos momentos debe atenerse y respetar la normativa laica. Igualdad,
libertad y fraternidad son la enseñanza de todos los profetas
y mensajeros. Practicar esos principios y adorar a Dios es el Din.
“Esa es la verdadera religión, aunque la mayoría
de la gente no lo sabe” (Corán, Sura Rum,
29)
6. El Islam como opción válida para los europeos:
La fórmula de futuro para el Islam en Europa fue delineada
en el Segundo Congreso de Fiqh islámico de la ciudad de Granada
en el año 1983. La posición maliki, ashari, junaidi.
Establecer Islam en toda su magnitud en Europa pasa por recoger
y repartir Zakat y por ofrecer Islam como una liberación
de la tiranía del capitalismo depredador y del imperialismo
idolátrico.
El Islam puede vivir dentro del espacio democrático y respetar
las reglas del juego. Pero la enseñanza debe ser correcta.
Una enseñanza libre de las herejías modernas de las
que surge el terrorismo. Las desviaciones “religiosas”
se combaten con la ortodoxia.
Toda la turbiedad actual en la percepción del Islam procede
del “Islam del petróleo” que es el Islam envenenado,
contaminado por la guerra del lenguaje, implacablemente desplegada
por los titanes de las finanzas, la energía, los medios de
comunicación, la industria armamentista, la economía
especulativa… Las familias Bush y Bin Ladin pertenecen ambas
a ese entramado.
El Islam el Iman y el Ihsan (las ciencias del fiqh, del
tawhid y la transformación del carácter)
se han difundido en todo momento histórico con idhn,
por medio de cadenas de transmisión correctas, verificadas.
Transmitir, o dicho de otro modo: sembrar semillas en una tierra,
es lo que han hecho los ´arifin, protegidos por los
comerciantes. El ´urf es el reconocimiento, de las
formas de ser y de hacer de cada pueblo. Las costumbres, tradiciones
y señas de identidad de los pueblos son aceptadas, el Islam
no contradice ni censura esas formas, y esto, es lo que entendemos
por cultura en el lenguaje musulmán.
7. La comunidad musulmana en España:
España resolvió históricamente el problema
de la integración con la drástica formula inquisitorial.
Aun hoy en España hay grupos sociales muy influyentes, de
fuerte carácter católico, que siguen hablando de la
nación como “Unidad de Destino en lo universal”,
concepto totalitario y excluyente de toda diferencia. El patriotismo
español, desde la reconquista hasta Franco, se basaba en
la clasificación, y en exterminio de lo diferente. El patriotismo
americano actual -muy influenciado por las doctrinas evangelistas
de los cristianos re-nacidos-, el sionismo en Palestina, o el nacionalismo
Serbio de los 90, predican lo mismo.
“Realmente Faraón fue un tirano altivo en la
tierra. Dividió al pueblo en clases...” (Corán
Surat Al Qasas, 3)
A pesar de esa minoría nacional-católica intransigente,
el redescubrimiento del Islam era algo irrenunciable para los españoles,
tenía que pasar. Desde hace 30 años España
se ha reencontrado con el Islam, coincidiendo con la muerte del
general Franco, último gobernante defensor de la ideología
católica hegemónica y de la doctrina del “imperio
como camino hacia Dios”. herencia de la Inquisición
y de la reconquista Romana. Islam es parte esencial de la historia
de España, de su identidad como pueblo y de su legado cultural,
espiritual y social. Y, a través de la península ibérica,
Sicilia y los Balcanes: de Europa.
El re-encuentro de los españoles con el Islam obedece al
anhelo por la verdad, a la tendencia innata de la sociedad a destruir
ídolos, a la misma actitud natural de Saydina Ibrahim, cuando
confrontó a la sociedad de su tiempo. El crecimiento de la
inmigración musulmana en España es muy reciente, está
todavía en una fase muy incipiente de arraigo y de integración.
La existencia de un núcleo numeroso de musulmanes de muy
diverso origen orgánicamente agrupados, según la enseñanza
recibida por transmisión con idhn y con una autoridad
reconocida, es el factor diferenciador del Islam que se proclamó
en Granada en 1983.
Las relaciones de los musulmanes con el Estado español
se institucionalizaron desde los años 90 con unos acuerdos
que se firmaron en 1992. El trámite fue rápido debido
al protagonismo de los musulmanes españoles conversos en
el proceso negociador.
Granada en particular es un ejemplo de normalidad ciudadana de los
musulmanes. Un ejemplo no exento de tensiones, pero por lo general
pacífico y de beneficio para todos.
8. Conclusión:
Azzizuddin An Nasafi el gran sabio del siglo XIII y discípulo
de Ibn Arabi de Murcia, en su Kitab al Insan Al Kamil, dice:
“La llamada, el da´wah, y la enseñanza,
el ´ilm, no consisten en proporcionar la felicidad a los desgraciados
y la inteligencia a los que no la tienen, tampoco en divulgar la
verdadera realidad de las cosas. La llamada, y la enseñanza,
no consisten mas que en alejar a los hombres de las malas costumbres,
en hacer la vida y la existencia diaria pacíficas y tranquilas,
en hacer que sean amables y comprensivos los unos con los otros,
que sean sinceros en palabras y en actos. La exhortación
al bien y la prohibición del mal sólo tienden a esto.
El resto, todo lo que los hombres llevan en sí mismos, no
se puede cambiar”.
En otra exhortación dice:
“Ten muy en cuenta esto: no seas la causa del mal de nadie.
Dentro de tus posibilidades, da tranquilidad a los demás”.
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