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¨La
reacción es muy contenida para lo que podría haber sido¨
 
Javier
Salaberria
European Muslim Union
Carlos C. Borra Bilbao
DEIA 09-02-2006 (www.deia.com)
DADO
QUE el conflicto internacional por las caricaturas del
profeta del Islam se inició en Europa, la asociación
European Muslim Union se muestra como portavoz privilegiada del
sentir de los musulmanes al respecto. Su representante en el País
Vasco, Javier Salaberria, trata de llegar al fondo de la cuestión.
¿Se queda corto el debate sobre los límites
de la libertad de expresión para analizar lo que está
ocurriendo?
Ese debate es simplemente una cortina de humo. En realidad, se trata
de que Occidente no puede entender cómo una cuestión
de este tipo puede ofender tanto, cuando a ellos no les ofenden
caricaturas igual o más fuertes contra iconos de la cultura
occidental. Pero claro, es que no podemos medir a todo el mundo
con nuestro propio sistema de valores, ése es el error, pretender
que nuestros valores son los universales. Es algo muy arrogante.
¿Se está utilizando la situación por
parte de las facciones más extremistas de ambos lados?
Aquí, realmente manipula el que puede, el que tiene el poder
de manipular. No tiene la misma responsabilidad una persona que
está sometida a una serie de presiones internacionales y
que sufre una situación de guerra, que la que está
ejerciendo ese acoso. Esto no sucede en un entorno inocuo, sino
en un momento político determinado. Yo creo que la situación
no se ha escapado de las manos, sino que se ha conseguido lo que
se pretendía desde el principio.
¿A qué se refiere?
Hay una relación asimétrica entre dos mundos, en la
que hay por ejemplo un frente que está armado de bombas atómicas
hasta los dientes y le dice a Irán que no puede enriquecer
el uranio, que le exige a Hamas que renuncie a la violencia pero
no le pide lo mismo a Israel, y también hay unas sanciones
económicas que se producen solamente de un lado a otro. Unos
imponen un sistema de valores y los demás lo tienen que aguantar,
pero hay unos límites, y aquí se han traspasado. Entonces,
la reacción es natural e incluso muy contenida para lo que
podría haber sido.
En Occidente sorprende, sin embargo, la virulencia de dicha
reacción.
Es normal que un occidental que es agnóstico y que vive en
una sociedad laica no pueda comprender cómo en otros lugares
la religión sea tan importante. Pero eso no quiere decir
que su sistema de valores sea mejor que el del otro. Ése
es el fondo de la cuestión, todos estamos a favor de la libertad
de expresión, lo importante es cómo se administra
dicha libertad. Además, no hay ningún afán
de rectificación, los dibujos se han publicado hasta la saciedad
y van a seguir saliendo, e incluso se han hecho otros peores. No
hay ningún ánimo de reconocer al otro, sino de machacarlo.
Así, pretender que no reaccione me parece ya cinismo.
¿Cuál es la solución por la que abogan
desde el European Muslim Union?
Creemos que los musulmanes europeos tienen que construir una idea
del Islam en Europa que no existe, porque se piensa que el Islam
es una religión extranjera y que va asociada a la inmigración,
cuando no es así. Somos parte de la realidad europea y queremos
participar en su construcción, no queremos crear un guetto
separado.
¿Dónde radica exactamente la ofensa de los
dibujos?
Creo que la mayoría de la gente que ha salido a la calle
no ha visto los dibujos y no quieren ni verlos, nos da igual lo
que saquen. Las caricaturas son lo de menos, lo que sucede es que
tienen un contenido político concreto, su intención
es incitar al odio religioso y étnico, lo que es un delito
penal, en España quien lo hiciera podría ir a la cárcel.
Entonces no se trata de libertad de expresión, sino de provocar
un enfrentamiento porque interesa económica y estratégicamente.
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