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Introducción
a la primera edición inglesa de
“El significado del hombre”
de
Sidi ‘Ali al-Yamal
por Shayj Abd al-Qadir as-Sufi (1977)
Traducción: Omar Ribas
Este es libro mas importante escrito por el hombre. Hasta esta edición
sólo existía un ejemplar del libro. Durante doscientos
años la copia del autor estuvo guardada en el lugar donde
él enseñó y durante ese tiempo, puntualmente,
todos los jueves por la noche, un pequeño grupo de la élite
intelectual de la ciudad de Fez en Marruecos bajaba al barrio de
los tintoreros donde aún se encuentra la pequeña zawiyya
del gran maestro, se reunían en círculo y leían,
examinaban y aplicaban el método delineado en el manuscrito
que tenían ante ellos. Por lo que respecta a hoy en día,
ese círculo aún se sigue reuniendo. Es de esperar
que por la publicación de esta obra extraordinaria, incomparable
en su profundidad y claridad, el círculo de los eruditos
de Fez se extienda, y que el conocimiento se propague a través
de él en esta era de bancarrota intelectual.
Es deplorable que en el clima presente del “saber” académico,
si se presentara el texto de esta obra maestra sin comentario, simplemente
desaparecería sin dejar huella. En parte por la enorme cantidad
de bibliografía publicada completamente inútil y nos
estamos refiriendo aquí a las obras publicadas en el nexo
académico, no la montaña de escritos opiáceos
populares salidos en el estado moderno, y en parte porque este sistema
de “saber” está montado -en su estructura y método-
para anestesiar cualquier organismo entrante que pudiera amenazar
su supremacía. Toda la bibliografía publicada hoy
en día está obligada, lo sepan o no los autores, a
ser absorbida en un módulo cultural total cuyos tentáculos
abarcan el mundo entero. La Academia de Pekín, el sistema
universitario ruso y la comunidad académica occidental básicamente
comparten la misma visión del mundo y aceptan la misma tesis
central que exalta la tiranía continua de la especulación
intelectual (definida como “libertad”), el mito de la
investigación, el culto al sistema, y el sacerdocio del doctorado.
Lo más importante en nuestra aproximación a este texto
ha de ser una comprensión que acceda a sus significados y,
por consiguiente, sus aplicaciones serán imposibles hasta
que el lector sea capaz de comprender que tiene que rodear el muro
-totalmente imperialista- que se levanta ante él, en su camino
de acercamiento al tema del libro. Esto puede parecer confuso hasta
que el lector se de cuenta de que es precisamente la pretensión
imaginaria de una metodología que propone la objetividad
como fundamento de análisis, lo que se interpone e impide
que este texto seminal opere un proceso de conocimiento profundo
que transforme al lector. El autor una y otra vez deja claro en
el libro que los cimientos del conocimiento sólo son accesibles
a aquel que esté preparado para emprender una profunda transformación
existencial. La idea de que el conocimiento es un proceso ideal
ni siquiera se considera. Las palabras de los hombres no deben ser
confundidas con sus actos.
En la actual parálisis social que precede al inminente colapso
total de la cultura moderna, lo que hemos llamado doctrinas imperialistas
del método escolástico, usan técnicas bastante
burdas para evitar cualquier ruptura con el llamado ethos científico.
Si este libro fuera catalogado como un texto de religión,
automáticamente perdería su oportunidad de aterrizar
en la mesa del hombre que está buscando intelectualmente
para adquirir conocimiento, en el contexto del rígido sistema
actual. Peor aun si se le etiqueta como misticismo, entonces estaría
expuesto automáticamente a ser tildado de irrelevante o decadente.
Este libro no es una obra religiosa, ni es una obra mística,
porque la evaluación que el autor hace de estos conceptos,
y en realidad, de su propio libro, deja bastante claro que el acercamiento
al conocimiento incluye una zona operativa que afecta al modelo
de vida completo del estudiante. El pensamiento parcial y divisorio
de los académicos está montado para mantener su propia
búsqueda, casi mística, del conocimiento puro, al
que pretenden llegar en el futuro tan evasivo e inalcanzable como
la sociedad moral y justa que prometen a los desvalidos esclavos
de la cárcel industrial. La producción es el dios
de esos bárbaros, y en ningún lugar se permite sugerir
que las cadenas del trabajador se forjan en la fábrica, y
que las cadenas de la sociedad son las unidades conectadas del proceso
de producción, que toda la llamada comunidad intelectual
sin excepción defiende.
Digámoslo de otra manera. Si el principio creativo y de conocimiento
-tan clara y científicamente perfilado en esta obra maestra-
fuera aplicado, derribaría todo el monstruoso sistema de
tiranía estatal en el que el hombre moderno se ha encajado
a si mismo, porque en él las libertades que con tanta astucia
ha enseñado a desear son quiméricas y sin valor. La
libertad real, como proyecto, está prohibida políticamente.
Fíjate en las fotografías de este libro. Son todos
hombres de esta época, y hay otros como ellos. Ellos y sus
hermanos están siendo sistemáticamente eliminados,
humillados, separados, impedidos de diseminar este tremendo proceso
de conocimiento e incluso asesinados. Sus bibliotecas han sido confiscadas
por la fuerza, otros escritos suyos que guardaban escondidos han
sido rebuscados y ”enterrados” eficazmente en el sistema
de archivos que se encuentra en el corazón de los complejos
universitarios, en los que solamente los que están programados
tendrán acceso, siendo por consiguiente inmunes a sus contenidos,
gracias al magnifico lavado de cerebro evaluativo que el sistema
de la antropología ha instituido para desactivar esta enseñanza.
Una enseñanza tan antigua como el hombre y que ahora se encuentra
en su última y mas convulsiva fase.
Estamos diciendo abiertamente que estos hombres de la vía
darqawi de aprendizaje son hombres de libertad. Se han dominado
a sí mismos, de tal modo que los que están a su alrededor
son libres. La sociedad actual tiene líderes que son interiormente
caóticos de tal manera que a su alrededor todo es opresión.
El gran temor de la sociedad moderna no es el de la policía.
Esta es meramente una manifestación externa del temor interno
del grupo de poder que dirige la sociedad. Los dirigentes de la
sociedad moderna son manifestaciones andantes de terror –sus
propios miedos, que los fijan de un modo tan evidente en la rigidez
corporal y mental, aplastan al otro, no sólo físicamente
sino en una atmósfera mental restrictiva que no tiene más
resultado que la violencia y la muerte.
El avance de esta sociedad -como el caminar de un sonámbulo
en estado de trance- hacia la completa parálisis, con su
polaridad compulsiva entre deseo de seguridad y vulnerabilidad al
ataque, tanto al nivel doméstico como al militar, esta enfermedad
y su cura se perfilan claramente en este libro. Los medios para
desmantelar el pacto suicida en el cual esta edad parece atrapada
puede encontrarse en estas páginas. Aquí hay un método,
cuya aplicación trae la liberación –no, como
está claro en el tema central del libro, una libertad política,
sino una restauración transformadora total del hombre como
un animal humano que es benigno con su propio fuero interno y con
la exterioridad de sus hermanos. Un hombre que no es un peligro
para la sociedad y la sociedad no es un peligro para él.
Es significativo que a pesar de la persecución a la que han
sido sometidos los hombres de conocimiento, la enseñanza
sobreviva, y los maestros sobrevivan –luchan, se afincan en
las montañas, se ocultan en las ciudades. Esta no es una
afirmación poética, es una afirmación histórica.
El autor, el Maestro, Sidi ‘Ali al-Yamal, que enseñó
en su pequeña escuela de Fez, a cuando tuvo otros muchos
estudiantes, al final pasó toda su enseñanza a un
único hombre. Este hombre fue Moulay al-‘Arabi ad-Darqawi.
De él provinieron cuarenta grandes maestros que se extendieron
por todo el Norte de África y penetraron tan lejos como Malasia
y las islas de África Oriental. Ahora los descendientes de
ese linaje de conocimiento se pueden encontrar en Inglaterra y América.
Los hombres darqawi fueron sacrificados y torturados por las fuerzas
francesas de ocupación colonial, bajo el liderazgo fanático
católico del gobernador de Marruecos, el general Leauty.
Cuando se marcharon los franceses, la élite modernista y
estatal que asumió el poder en nombre de la libertad nacional
continuó la persecución.
Esos hombres eran una amenaza porque no es posible construir un
Estado-consumidor mientras existan hombres que señalan que
siendo consumidor sólo consigues ser consumido. No se puede
forjar una religión basada en la producción moderna
mientras haya hombres vagando libremente diciéndole a la
gente no sólo que la sociedad feliz y justa no puede construirse
sobre la miseria, el asesinato, y la destrucción, como prometen,
sino que de hecho la sociedad libre ya existe y nunca ha cesado
de existir.
Los hombres de conocimiento que han seguido esencialmente este camino
han sido todos eliminados en el mundo comunista, tanto en Rusia
como en China, tanto sus obras como sus vidas han sido aniquiladas.
En el subcontinente indio estos hombres casi han desaparecido, gracias
a la crueldad perfectamente sofisticada de los británicos
y a la de sus esclavos, los “modernistas” que les sucedieron
a su partida y que ahora son la élite de poder en India y
Pakistán. Persia se hundió al mismo tiempo que los
Estados árabes se dividieron, el Califato de Estambul fue
destrozado, y el escuálido gobierno de autoría occidental
de Atatürk hizo que esos hombres fueran colgados en todas las
ciudades y pueblos de Turquía. África del Norte y
Occidental experimentaron la misma estrategia brillante de iniciativa
militar respaldada por la investigación jesuita y el interés
comercial. Al final, toda la vía darqawi, y las otras líneas
equivalentes de conocimiento, han sido aniquiladas por medio del
asesinato, la delación y la propaganda a gran escala, para
devaluar las prácticas e incluso la epistemología
de las diferentes líneas de aprendizaje.
El armazón de aprendizaje presentado en este libro parece
muy alejado del ataque violento y bárbaro que los hombres
de conocimiento tuvieron que soportar. Es un método de comprender
el ego/universo y por ello lo Universal, fresco y sorprendentemente
bello. Es una declaración abierta de cómo opera la
existencia. Nada más y nada menos. Una vez se ha comprendido
el entramado central, y una vez que el principiante ha empezado
el curso de desprogramación sin el cual ninguno de los contenidos
del libro puede tener sentido, el entramado puede ser aplicado a
cualquier ciencia, porque lo que es válido para la propia
ciencia del conocimiento es por eso mismo un paradigma aplicable
a cualquier sistema de conocimiento o ciencia. Tanto a la biología
molecular como a la teoría económica. Por su propia
naturaleza está claro que las divisiones groseras y exclusivas
del cientifismo no son posibles en el conocimiento real. Por ejemplo,
se hará obvio que no existe tal cosa como la psicología
en sí misma ni hay tal cosa como la astronomía en
si misma. Si uno desea comprender esas áreas debe disponer
los límites de una nueva ciencia con la forma de un espejo
dual, que sólo es posible describir en el lenguaje al uso
en esta sociedad como psicología/astronomía. Y en
ella no apreciaríamos ni definiríamos ninguna diferencia.
Los usos a los que este MANUAL DE MÉTODO puede aplicarse
probablemente no emergerán durante algún tiempo. Primero
alcanzará aquellos intelectos que aun no han sido totalmente
drogados por las espantosas superficialidades que se hacen pasar
por disertaciones eruditas en nuestra sociedad. No hay nada intelectualmente
más deprimente que leer, o intentar leer, los textos triviales
de la ciencia lingüística y los textos existencialmente
estériles de los teóricos sociales. Ibn Arabi dijo
que si haces un modelo del universo sólo puedes hacer un
modelo de ti mismo. Aunque una teoría social esté
envuelta en velos de complejidad y hermenéutica sacerdotal,
por atractiva que pueda resultar, con todo, nunca podrá originar
una sociedad nueva, si el propio teórico es un tirano. No
quiero decir sólo un tirano político, quiero decir
un tirano humano.
Probemos algunas declaraciones claras que provienen de este libro.
Según la presente cultura bárbara, la realidad social
empieza con el grupo. Al proyecto privado se le niega cualquier
realidad. Si tienes un proyecto privado, el proyecto más
elevado por supuesto sería el conocimiento, entonces eres
anti-social y anti-productivo. Tu búsqueda no le sirve a
la gente (es decir, a la producción). Por lo tanto tú
no eres “la gente”. Digámoslo ahora en términos
lingüísticos. Si la frase tiene significado será
porque la estructura de la oración tiene sentido y dibuja
con éxito, por su método verbal y no sólo por
sus indicadores del sustantivo, lo que en realidad quiere decir.
Esta estructura de significado es primaria y todo le está
subordinado. Tan vital es “el contenido” que las palabras
son sus esclavas, pero, lo que es mas importante, a las letras con
las que se construyen las palabras y las estructuras, se las considerada
sin significado propio. Los fonemas no tienen significado pero la
oración tiene significado. El significado sólo surge
con la complejidad de la estructura. Pero, antes de que se diga
la oración ¿no tiene que estar ya “alineada”
en la conciencia? Miremos esto mismo en el reino biológico.
La criatura es simple en estructura y capacidades en un entorno
dado –semióticamente este es un término que
sirve a una función móvil dentro de una oración-entorno.
Si la oración se complica, el término debe cambiar
por la adición de un prefijo o un sufijo, por ejemplo. Pero
su significado depende de esa ordenación de la oración.
“Cambiará” en tanto la oración cambie.
Pero el fonema en esta figura no puede entender la oración
–la cual todavía no ha sido pronunciada – ni
tampoco mientras está siendo pronunciada. ¿Cómo
pueden entonces las partículas del ADN ordenar un nuevo listado
y una nueva respuesta NRA que provocará una nueva disposición
de las proteínas?
Al revés, el organismo no manda sobre las moléculas
ni la oración alinea los fonemas. Si el significado no está
ya en el fonema la secuencia es incomprensible. Esto es verdad en
la oración, en el hombre, y en el organismo. En todos los
niveles se trata del significado. El significado es anterior al
fonema, está en el fonema, está en el proceso, está
en la nueva frase.
Vivimos en una época en que el significado del hombre mismo
está en peligro, por lo que el hombre está en peligro,
por consiguiente su entorno, esta tierra, está en peligro.
Vivimos en una sociedad que está empecinada en destruir al
hombre y en hacerlo siervo de los aspectos inferiores de sí
mismo, en vez de ser el amo de los más elevados aspectos
de sí mismo. En el reconocimiento de que este punto más
bajo de valor humano nos está llevando al momento en que
el hombre será restaurado en su esplendor como un locus de
conocimiento, hemos publicado esta obra maestra. Por su naturaleza
no puede ser estudiada en una universidad ni un aula. Sólo
puede ser aplicada en el círculo de hombres que siguen este
método de transformación del ego, que es la vía
antigua de conocimiento, que los antropólogos están
ocupados y son empleados para encubrir.
En este tiempo, si los hombres quieren conocer deben emprender el
camino para la búsqueda de los hombres que viven para conocer,
y que se han liberado a sí mismos del aplastante proceso
de aculturación que convierte a los graduados de nuestras
universidades en productos históricos semejantes zombis.
Tales hombres de conocimiento no son parte del problema ni son parte
de la solución. Pues es la propia dialéctica actual
donde reside la tiranía de la sociedad moderna. Es en el
método mismo de esta cultura donde reside su locura. He aquí
otro camino, y en él el hombre no está en peligro
–está liberado y esto significa vida para todos los
que están a su alrededor. Dado que el conocimiento no se
encuentra ni en la agitación social o en la parálisis,
dado que no se encuentra en el esoterismo ni en los grupos experimentales
ni en las estructuras de poder, el buscador debe romper con su molde
cultural y reconocer que el conocimiento es propiedad de los pobres.
Si la pobreza fuera eliminada, el conocimiento sería eliminado.
Es la única clave que podemos dejar escrita. La vía
de la pobreza es la vía del conocimiento. Lo escribimos en
el muro de la cueva. Lo escribimos en tu corazón.
Del pobre esclavo,
El desvalido, el necesitado.
‘Abd al-Qadir as-Sufi
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