La Comunidad

Shayj Abdalqadir As Sufi: el redescubrimiento del `Amal de Medina y la tradición andaluza


Muhmmad Rafiq Pallarés. Viernes 10 Julio 2009.

 

«Ciertamente aquellos que dicen nuestro Señor es Allah y luego son rectos, sobre ellos descienden los ángeles y les dicen: «No temáis y no os entristezcáis, y les dan las buenas nuevas del jardín que se os había prometido. Nosotros somos vuestros protectores en la vida de dunya y en la Próxima vida, y en ella tendréis lo que satisfará a vuestras almas y todo lo que pidáis. Esta es la acogida de un Señor Perdonador, Misericordioso. Quien es mejor en sus palabras que aquel que llama a Allah, obra rectamente y dice: ciertamente soy uno de los musulmanes. No son lo mismo la bondad y la maldad. Responde con lo mejor y entonces aquel con quien tenias enemistad se convertirá en tu amigo ardiente. Pero esto no lo alcanzarán sino aquellos que perseveran, no lo alcanzarán sino los que tienen una gran suerte. Y cuando el shaytán te susurre sus sugerencias refúgiate en Allah. Realmente El es el que oye, el que sabe”. (Surat Fussilat, ayats 30-36)

Bismilah rahmani rahim. En primer lugar quiero manifestar que es un gran honor estar en esta reunión, creo que es una de las reuniones más importantes de las que he estado y lo que digo es sincero encuentro que hay una baraka especial en este encuentro que podría ser un encuentro muy reiterativo pues todos hablamos del Shaij todos lo conocemos muy bien, quizás porque nos hemos reunido para manifestar nuestra gratitud y nuestro amor por él esta tomando una dimensión maravillosa.

Cuando me llamaron para hablar aquí, que fue de improviso puesto que se ha cambiado el programa pues algunos de los que iban a participar se han ido a este encuentro de Marrakesh mi primera idea fue hablar acerca del aspecto del tasawuf de Shaij Abdalqadir que es quizás aquel con el que estoy más familiarizado. Mi idea fue hablar sobre Shaij Abdalqadir, sobre tauhid, hub y amal, son tres elementos esenciales que también están relacionados con aqida, tariqa y sharia pero llegué tarde para dar el titulo y me encontré con que tenía que hablar del amal de la gente de Medina y fue una gran suerte.

Cuando se me planteó esta conferencia pensé: puedo hacer un ejercicio de academicismo buscando todos los textos relevantes al respecto pero cuando vi que Hayy Abdul Sabur hablaba antes que yo me dí cuenta de la suerte que tenía por que él iba a hacerlo por mi. Entonces pensé: nosotros somos la gente que ha vivido todo este proceso del cambio, de toda esta actividad de práctica de sufismo que describió Hayya Rabía tan maravillosamente y hemos compartido el sentido que Shaij Abdalqadir vio en ello, entonces creo que si Allah me da la capacidad, me gustaría transmitir el sentido de este proceso, de este desarrollo, a la gente que no lo vivió, a las generaciones posteriores, basándonos en el principio de que normalmente en todas las sesiones de conocimiento se dice que aquellos que están presentes lo transmitan a aquellos que están ausentes, que es el caso de esta reunión por que creo que tiene una gran importancia. Entonces vamos ha tratar de llevar a cabo esta intención del mejor modo que Allah nos inspire y nos permita.

Por Allah la primera cita que tengo en mis notas de guía de la conferencia conecta con la ultima parte de la conferencia de la Hayy Abdus Sabur. El punto de partida es una conversación que tuve con Shaij Abdalqadir después de una noche de dhikr en la zauia de Sabika, en Jun, en la que estuvo girando Shaij Aziz, rahimahu Allah, y después del dhikr estaba sentado con Shaij Abdalqadir y me estaba comentando,... bueno al término de este dhikr pronunció el dars acerca del Taryuman al ashuak de Ibn al Arabi, de Shaij al Akbar y me estaba hablando de sufismo y decía: el dhikr de los mevlauis es el único dhikr que produce un efecto en el espectador. Me habló del encuentro entre Yalalud-din ar-Rumi y Shams de Tabriz, Shams de Tabriz era un personaje tipo maydub, el lo describía como un tipo de calander de oriente llevaba una túnica de lana basta que Shaij Abdalqadir describió como que si se la quitabas de encima y la ponías en el suelo se quedaba de pie y llevaba una cinta al rededor de la cabeza con su pelo largo en la que ponía la ilaha illa Allah y Maulana Rumi era un alim absolutamente respetable, tenía muchos estudiantes y era un gran sabio del conocimiento tradicional del Din. Rumi iba por Konya montado en su caballo y de repente este maydub coge las riendas de su caballo y lo para y le hace una pregunta. La pregunta era: ¿cómo es que rasulullah dijo “¡Oh Allah! no te he conocido como debes ser conocido” y Abu Yazid al Bistami dijo” ¡Oh Allah! te he conocido como debes ser conocido”? Ante esta pregunta Yalalud din Rumi cayó del caballo desmayado. Shaij Abdalqadir me miró y me dijo: no es por que la pregunta no tenga respuesta, pues se puede responder por la Shariah, sino que fue por la profundidad de la pregunta. Fue una noche muy intensa de tasawuf. Me habló de su visita a Mouley Abdus Salam ibn Mashish, me habló de su visita a la mezquita de Abul-Abbas al Mursi y de otras cosas, ... pero el asunto relevante es que me dijo: “este es el camino tradicional en el sufismo, la gente va al tasawuf a partir del conocimiento formal del Din. Es como el último estadio de la formación del individuo. Siempre han sido gente de mucho conocimiento, ulama los que han pasado por el conocimiento del Corán y del fiqh quienes luego han llegado al tasawuf, este es el camino tradicional en una sociedad islámica, la gente está establecida en el din y entonces este es el estadío de perfeccionamiento de hecho asi es como lo expone Abdul Wahid Ibnu Ashir en el Murshid al mu'in, y así fue como pasó con Shaij Muhammad Ibn al Habib después del perfeccionamiento de las ciencias de la shariah llego al tasawuf, así es como le pasó a Shaij Abdalqadir al Yilani, asi es como le pasó a Yalal ud din Rumi y al Imam Al Gazali y con un gran esfuerzo.

Todos estos hombres, que habían alcanzado un gran prestigio social, merecidamente, porque eran grandes ulama, de un conocimiento muy profundo para llegar al suluk del tasawuf, al perfeccionamiento del carácter, tuvieron que abandonarlo todo. Shaij Abdalqadir al Yilani, que era el jatib de la mezquita de Bagdad, se apartó diez años al desierto, al Gazali enmudeció delante de sus estudiantes, Yalalud-din Rumi se fue metió en jalwa con Shams de Tabriz, los dos se retiraron, desaparecieron.

Los estudiantes de Rumi querían matar a Shams de Tabriz, de hecho se dice que lo mataron. Entonces, Shaij Abdalqadir dice: nuestro camino ha sido el contrario, hemos llegado a Islam atraídos por la luz del tasawuf, porque -como decía ayer Haya Rabea- era un tiempo de una gran inquietud entre la gente en Europa, había un anhelo espiritual, la luz del dhikr, la luz del tasawuf atraía a esta gente, decía saidina Shaij nosotros hemos ido del tasawuf hacia el fiqh.

Tenéis que daros cuenta que todo lo que hay hoy en día en Granada, esta mezquita, empezó con un grupo de gente que lo dejó todo para llamar a la gente a Allah. Está muy relacionado con el ayat que hemos recitado: “aquellos que dicen nuestro Señor es Allah y después son rectos...”, está muy relacionado con este tipo de gente. Toda la gente que llegamos a Granada hicimos un acto de hiyra, que es donde empieza el Din realmente. Empezamos a contar a partir de la hiyra, abandonamos situaciones y lugares para seguir la instrucción de un hombre de instrucción.

Yo tuve la suerte de estar en el primer viaje a Granada, un viaje exploratorio con Hayy Abdul Haqq Bewley, estaba Abdul Hasib también, éramos cuatro en un coche, y uno de los conocimientos de la gente de tasawuf es saber que en el principio de las cosas se esconde su final, que en el principio está el final y en el final está el principio. Entonces en cierto modo fue como retomar el trabajo donde había acabado.

Cuando llegamos a Granada procedentes de Sevilla de un mousem que Shaij Abdalqadir había organizado con fuqara ingleses y demás, mandó a esta delegación a Granada para explorar la posibilidad de trasladarnos a Granada. Llegamos a la calle Elvira, esta es una anécdota que ya he contado otras veces, pero es que no me canso de contarla por que es maravillosa y habrá gente que no la haya oído, aparcamos el coche en la calle Elvira. Granada era una ruina, el Albaicin era una ruina, bajamos del coche y Hayy Abdul Haqq recuerda que nos cruzamos con un hombre con chilaba que nos dijo ”As salamu alaikum” fue como nuestra bienvenida, cruzamos el arco de Elvira luego subimos a la Alhambra fuimos a la torre redonda debajo de la Torre de la Vela, desde allí llamamos un adhan, pero no un adhan en voz queda, sino un adhan a todo pulmón. Hicimos salat, no recuerdo si era duhur o asr y a continuación hicimos un hadra allí mismo. Esta era la manera de movernos y Hayy Abdul Haqq comentaba: “este fue el hadra más extraordinario que jamás haya hecho, fue como si toda la ciudad participara en él”. Esta era nuestra vivencia. Luego subimos al Albaicin, pasamos por san Gregorio Alto hasta la plaza de Cruz de Piedra, donde hay el arco. Pasamos el arco fuimos a la Placeta de Manflor y pensamos “este es un buen sitio para establecernos” . Cuando vinimos a Granada era una dedicación absoluta.

Voy a describir un poco la época anterior al cambio al ´amal de Medina, estábamos todo el día haciendo dawa, hacíamos el Yumua en el Paseo de los Tristes, hadra en la Plaza de Bibrambla, una velada de dhikr completa, con diwan y dars de modo que la gente lo escuchase. Antes de fayr estábamos en la zawiyyah de San Gregorio Alto, recitando el ism al adham. Cuando Shaij Abdalqadir estaba aquí, hubo un tiempo que hacíamos un hadra después de fayr y otro después de magrib, antes de fayr había ism al adham. Repetidamente hicimos los 10.000 la ilaha illa Allah y por supuesto después de fayr y después de magrib siempre se recitaba el wird, y había estudio de diwan. Era una actividad constante y el grupo no paraba de crecer, era un crecimiento interno y un crecimiento externo.

En un momento dado Sayidna Shaij dijo: “se ha acabado el wird se ha acabado el hadra en grupo”. Nunca dijo que no se hiciera el wird. Su inquietud era, y me acuerdo perfectamente como describió el tema, que el dhikr no era suficiente. Por supuesto nuestra comunidad estaba basada en el fiqh maliki, no se ponía un hincapié en ello, pero nuestro fiqh era maliki, la comunidad estaba organizada alrededor de un emir, estos elementos siempre estuvieron ahí, pero Shaij Abdalqadir se dio cuenta de que el dhikr no bastaba.

Cuando él hizo la propuesta de la profundización en las ciencias del Din mencionó la Sura al Balad y en ella se alude a la cuesta, el camino elevado directo. Porque él quería llegar y Allah dice en la Sura al Balad: “Sin embargo no ha emprendido la cuesta empinada. Y que te hará entender que es la cuesta empinada. Es liberar a un esclavo o alimentar en un día de necesidad a un pariente huérfano o a un mendigo polvoriento (menciona a un huérfano cercano o a un pobre de estos que nadie mira). Y es ser de los que creen.

Primero menciona a estas tres categorías, liberar a un esclavo y no os penséis que hoy en día no se puede liberar a un esclavo, hay muchos esclavos que liberar. Primero cita la acción y es uno de los pocos sitios en el Corán que cita la acción antes de la creencia) y se aconsejan unos a otros la paciencia y se aconsejan unos a otros la misericordia”.

Y esto es tasawuf. “Muhammad es el Mensajero de Allah y aquellos que están con él son severos con los kuffar y misericordiosos entre ellos) esta es la descripción que Allah hace del camino directo, esta fue la ilustración que Shaij Abdalqadir nos daba para hacernos entender este cambio, que no era un abandono, no se abandonaba nada. Hubo una serie de gente, de los que decía Hayya Rabea ayer que habían causado baja en el camino, bajas que todos nosotros sentimos que se produjeran porque eran nuestros hermanos habíamos recorrido mucho camino juntos pero bueno en el yihad hay bajas. Esta gente no entendió esta dimensión. Pensaron Shaij Abdalqadir ha abandonado el tasawuf, no queremos abandonar el tasawuf queremos continuar con el dhikr, nos gusta el dhikr, todos amábamos el dhikr ¿Quien de nosotros no ama el dhikr? Pero claro, la primera regla del tasawuf es seguir al Shaij. Es como decía ayer Hayya Rabia que cuando Shaij Muhammad ibn al Habib nombró muqaddem a Shayj Abdalqadir los fuqará de Meknes le dijeron ¿qué haces? Y él les dijo ¿no soy vuestro Shaij? ¿no tenéis confianza en mi? Y era el mismo caso con Shaij Abdalqadir, el era nuestro Shaij, nuestra confianza era que él quería lo mejor para nosotros y esta era nuestra experiencia, siempre que hemos seguido su instrucción ha habido beneficio en ello. Nunca ha impuesto su consejo, nos ha dado su consejo. Si lo sigues te beneficia, si no lo sigues no te dice nada. Entonces esto yo lo conectaría con un dicho de Umar ibn al Jattab, Umar ibn al Jattab quien dijo: “No conozco una acción mejor que el dhikrullah, excepto recordarle en aquello que ha ordenado y en aquello que ha prohibido”. Es decir actuar de acuerdo con Sus mandatos y evitar aquello que Él ha prohibido.

Esto lo expresa Shaij Muhammad ibn al Habib en su diwan cuando dice :
“Y amad con el amor de Allah y detestad lo que detesta, esto forma parte de la shariah recuérdalo ¡oh sayyidi!”.

Esto te pone a salvo, no estás implicado en el amor y en el odio, y -continua Shaij Muhammad ibn al Habib- esto es parte de la shariah, de modo que tenlo en mente ¡oh sidi!. Por tanto, este era el objetivo, el objetivo era elevar el nivel de la comunidad, elevar el nivel de la gente. Lo cual está conectado con lo último que dijo Hayya Rabea al final de su mensaje de ayer: proteged a la comunidad, proteged al débil, proteged al pobre. La dimensión social de Islam protege al débil, la shariah protege al débil, fakku raqabatin, liberar un esclavo... No podemos caer en el lenguaje actual en el que hablas a alguien de esclavos y se le ponen los pelos de punta, te dicen: “la esclavitud está abolida”, lo que significa que hoy en día los esclavos no serán liberados. Islam libera a los esclavos porque la esclavitud es la condición humana, un hombre libre (como hablábamos ayer de Sigfrido) y lo que Shaij Abdalqadir está tratando de comunicaros por todos los medios, está tratando de retratarnos a este tipo de ser humano, el que Shaij Muhammad ibn al Habib nos describe en la qasida Fana fi llah:
“wa kun ´abdan sirfan lahhu, takun hurran ´an ghairi Allah”.
“Sé un puro esclavo de Él y serás libre de todo lo que no es Allah”.

El ser humano por naturaleza es esclavo pero Allah nos ha dado la posibilidad de elegir a nuestro amo. ¿Qué quieres, un señor misericordioso o un señor mezquino, tirano? Mezquino como nuestro nafs, como la gente de dunia. El sufi es abdul waqt el sufi es el esclavo del instante que conecta con la liberación de Brünhilde.

Volvamos a donde lo habíamos dejado. En aquel momento pasamos de una actividad constante de las prácticas de tasawuf, de un modo muy intensivo, a lo que Shaij Abdalqadir delineó en los discursos de su libro de Educación Islámica de Raiz. Yo pienso que es uno de los libros más importantes de Shaij Abdalqadir, y estoy totalmente de acuerdo con lo que ha dicho Hayy Abdus Sabur, Root Islamic Education y Los Cien Pasos hay que leerlos y hay que andarlos.

Llegado este punto, Shaij Abdalqadir decía: nosotros que somos gente de Occidente y nos ha atraído el tasawuf, hemos entrado en esta embriaguez del dhikrullah... y ahora nos encontramos frente a frente con el Islam en su totalidad. Pero uno nos dice Islam es esto, otro nos dice Islam es esto. Hay infinidad de gente que nos está describiendo Islam de un modo diferente ¿Cómo vamos a saber cual es la verdad o qué es lo correcto? ¿Cómo podemos tener la garantía de que estemos siguiendo lo que Rasulullah, sala Allahu alaihi wa salam, trajo?

Entonces con su inquietud y su perspicacia Shaij Abdalqadir dijo: “Madina, allí no hay duda”. Madina, que en cierto modo la misma palabra indica el lugar del din, allí no hay duda, hay una garantía y además estaba dentro de la tradición de nuestro tasawuf y de nuestro fiqh. Entonces se remitió al ´amal de la gente de Madina y al Imam Malik ibn Anas, que como dice en Educación Islámica de Raíz no funda un madhab. Es cierto que la escuela de Imam Malik está considerada como uno de los cuatro madhabs sunni, pero el Imam Malik, que Allah este complacido con él, no crea un madhab. Él transmite la situación de Madina. De una enorme colección de hadiz que tenía Imam Malik... no sé cuantos miles tenía autentificados y comprobados, lo desecha todo, lo deja de lado y selecciona solamente lo que contiene su gran obra: Al Muwatta, que es uno de los primeros libros que tradujimos. Al Muwatta quiere decir el camino muy pisado, muy hollado, el camino por el que toda la gente de conocimiento ha pasado. El Imam Malik es considerado el Imam al aimma, es el imam de los imams. Hay consenso en todos los madhabs que cuando hay diferencias todos se remiten a Imam Malik, el Imam de Madina. Los shafis, hambalis, hanifis, todos recurren a su conocimiento y a sus juicios. Él nunca abandonó Madina. Era un hombre de un comportamiento impecable. Shaij Abdalqadir ensalza a toda esta gente de conocimiento que aparecen mencionados en el libro del Qadi Iyad, Tartib al madarik, en Educación Islámica de Raíz, está ensalzando el comportamiento de todos estos hombres de fiqh, de estos qadis lo hace reconociendo su alto rango espiritual.

Cuando Imam Malik se va de la mezquita de Madina después de impartir justicia, está en fana´, está en una experiencia espiritual, dice: “el débil ha sido protegido del fuerte, la propiedad se le ha devuelto a su legítimo propietario y se ha establecido justicia”. El Imam Malik era una persona que tenía tal amor por el Mensajero de Allah, sala Allahu alaihi wa salam, que nunca montó un animal, un caballo o una mula, en Madina para no pasar a caballo por donde había pasado Rasulullah a pie. En cierta ocasión, mientras estaba transmitiendo hadiz, un escorpión le pico catorce veces y él no se movió. El hombre que estaba junto a él cuando acabó le dijo: ¡Abu Abdullah! he visto algo extraordinario: un escorpión te ha picado catorce veces, te has puesto blanco pero no te has movido ¿Cómo puede ser esto? Imam Malik le respondió: ¿Cómo podría moverme si estaba transmitiendo hadiz de Rasulullah? Cuando hablamos del ´amal de ahl al Madinah nos estamos refiriendo a una condición espiritual muy elevada: esto es ´amal de ahl al Madinah. Es esta gente que tenían tal amor por salla Allahu alaihi wa salam que es inconcebible que hicieran algo contrario a aquello que Rasulullah hacía o amaba. Cuando estuve en el hayy y visitamos a Shaij al Bujari nos dijo: “estáis en Madina, sois los huéspedes de Rasulullah, este es el maqam al wahi, el lugar de la revelación”. Es el lugar donde se dio esta transformación, desde una gente que era absolutamente brutal, que enterraban a las niñas vivas, que eran despiadados y que se transformaron en los que Allah describe como: Antum jairu ummatin ujriyat lin-nasi, ta'amuruna bil ma'arufi wa tanhauna ´anil munkar wåa tu'u minuna bil-llah, “vosotros sois la mejor comunidad que ha surgido de entre los hombres ordenáis lo correcto y prohibís lo reprobable y creéis en Allah”.

¿Cual es la característica distintiva?: que ordenáis lo reconocido como bueno, es un asunto de sentido común, y prohibís lo reprobable y creéis en Allah.

La característica que diferencia al la escuela de Malik de las demás es que la escuela de Malik está basada en el comportamiento, el ´amal, en la sunna Imam Malik le da preferencia al ´amal sobre el hadiz. Basado en este conocimiento del amor que tenía la gente de Madina por Rasulullah, salla Allahu alaihi wa salam que les impedía hacer cualquier cosa que le hubiera disgustado o que él no hubiese hecho. La gente de Madina sabe que lo que es una práctica extendida en Madina es sunna, aunque no lo corrobore el hadiz o aunque haya hadices contrarios. Imam Malik dijo: “la transmisión de diez mil a diez mil es superior a la transmisión de uno a uno”.

No olvidemos que en esta época llega el Islam al Andalus, la traducción del Muwatta que nosotros hemos hecho es la transmitida por Yahia ibn Yahia al Laizi, que era un estudiante de al Andalus o sea que el Islam que llegó al Magrib y a Al Andalus era un Islam muy puro. Hay mucha comunicación entre Oriente y Occidente, el Islam que florece aquí bebe de las aguas puras de la tradición de Madina y aquí florecen algunos de los ´ulama y sufis a quienes Shaij Abdalqadir nos ha indicado y nos ha marcado como referencias de conocimiento, como es el caso de Qadi Iyyad con su Ash-Shifa. No es que Shaij Abdalqadir haya recuperado esta tradición, que es una tradición en todo el mundo islámico, pero él nos ha abierto los ojos a ello. El libro Ash-Shifa lo encuentras desde Pakistán a Marruecos, pasando por Jeddah y el Cairo. Está reconocido y aceptado como una gran obra en todo el mundo islámico.

De nuevo me he apartado un poco del tema. Entonces pasamos de una actividad intensa, de la practica del tasawuf, a una actividad intensa en el estudio de las ciencias del Din. En esta época pasamos de hacer el wird después de fayr y hadra, y todas estas cosas, a que después de fayr estamos estudiando árabe. La lengua árabe era una de las claves para poder tener acceso a este conocimiento, estudiábamos árabe, memorizábamos la Risala, estudiábamos Corán, pasamos a buscar un conocimiento puro del fiqh y de comprender correctamente la relación con Rasulullah. Como él dijo, sala Allahu alaihi wa salam y se menciona en el Ash-Shifa: al ´ilmu silahi, el conocimiento es mi arma. Un conocimiento del Rasul que evitara idolatrarlo o por el contrario, menospreciarlo. El titulo del libro es: “Kitabu ash-Shifa bi tarif huquq al Mustafa”, la cura por la descripción de los derechos del Elegido. Situarle en su justa medida, saber lo que es obligatorio respecto a él, lo prohibido, cual su rango ante Allah, cual era su relación con sus compañeros, lo que se puede decir de él, lo que no se puede decir, tener un conocimiento correcto del asunto para poder saborear el entendimiento en su máxima dimensión. Este es el sentido que tiene “el conocimiento es mi arma”. En el fiqh saber qué es lo halal, qué lo haram y qué lo makruh, lo que está permitido en el salat, lo que no lo está, o lo que es una sunna, todo esto lo encontramos en otro de los libros de Qadi Iyyad, los Fundamentos del Islam. Cuales son las normas de los cinco pilares, que es lo que a nosotros nos dará seguridad y nos quitará la duda.

Este fue el giro, todos estos son libros de la tradición andalusí. El libro de Ibn Ayiba, The Basic Research (Al Mabahiz al Asliyah) es un tratado de tasawuf profundísimo. En cierta ocasión Sayidina Shaij me dijo: ”si quieres estudiar tasawuf, Los Cien Pasos es suficiente”. Con Los Cien Pasos y el Diwan hay suficiente pero el libro de Ibn Ayiba es maravilloso. La Risala de ibn abi Zaid es un libro por el que en al Andalus se pagaba su peso en oro.

También tomamos nuestro nombre de la tradición del Andalus cuando adoptamos el nombre de Murabitun, ¿Cual era la característica de los murabitun? En cierto modo aparecen en tiempo similar al nuestro. Islam se ha establecido y, como dice Ibn Jaldun en su Muqaddima, cuando una sociedad emerge lo hace con toda su fuerza una vez se establece empieza su decadencia. Islam en Al Andalus había entrado en un periodo de decadencia, los musulmanes se peleaban entre ellos, se aliaban con los cristianos, había reinos de taifas y en este momento aparecen los murabitun que en cierto modo hacen lo mismo que Shaij Abdalqadir, vuelven al ´amal de Madina, se establecen en una situación intensa en los ribats, donde se aprende el din y se ejercitan para el yihad. A partir De esta situación se expanden, conquistan nuevos territorios, establecen el din con el conocimiento que han adquirido, y nuevos ribats. Esta es un poco la situación que estábamos reproduciendo, esta intensidad en el estudio del Din y este afán, este anhelo por comunicarlo hacían que la situación fuese como una olla a presión que en un momento dado explotaba y pasaba a otro estadio.

El lema de los murabitun, y nuestro lema, es “ Dawatul haqq, radda al madhalim, qatu al magharim,” Llamar a la verdad rechazar la injusticia y abolir los impuestos. Esto nos conecta con todo el tema de la usura que es otro de los argumentos que Shaij Abdalqadir ha recuperado del fiqh tradicional, no nos hemos inventado nada. Es otra que hemos visto al profundizar en el estudio del fiqh, que el capitulo de las transacciones comerciales en el Muwatta y los libros de fiqh tiene más importancia, es mas extenso, que el capitulo del Salat.

Creo que con esto ya es suficiente y para acabar me gustaría enfatizar que esta gente del ´amal de Madina se basan en su amor por Allah y Su Mensajero. Libertad, amor por la gente, inquietud por la protección del débil y un tejido social sano. Somos los herederos de esta tradición, ahora, alhamdulillah, hemos recuperado el tasawuf. Yo estaba con Sayidina Shaij el día que empezamos ha hacer hadras de nuevo, en la casa de Hayy Muhammad Jairuddin en la Plaza Mayor de Madrid. Así pues, ahora tenemos el equilibrio. Imam Malik también habla de ello dice: “Quien profundiza en el fiqh sin hacerlo en el tasawuf está en una perversión y quien profundiza en el tasawuf sin profundizar en el fiqh está en una herejía y quien profundiza en ambos, se realiza”.

Me gustaría acabar con unas palabras de Shaij Ibn Ayiba que están en relación con lo que ha dicho Hayy Abdus Sabur al final de su conferencia respecto a leer los libros y a actuar de acuerdo con ello, dice Ibn Ayiba: “El fruto del conocimiento (´ilm) es la acción (´amal) y el de la acción es el estado (hal), el del estado es el saboreo (dhauq) y el del dhauq es shurb (beber) esto lleva a la embriaguez (sukr), que a su vez lleva a la sobriedad (sahu) que te hace alcanzar la unión (wisal) que no es más que firme establecimiento (tamkin) y enraizamiento (rusuj)”.

Esta es para mi la enseñanza de Shaij Abdalqadir. Transformarnos. La transformación de esta sociedad, inmersa en al yahiliya que se transforma en la ciudad iluminada, Madina al Munaura, la ciudad de luz. Este es el legado de Shaij Abdalqadir para nosotros y este es el legado nuestro para nuestros hijos, no hay mejor aventura que embarcarse en ello. Para acabar, y ya que hemos mencionado el barco, dice Shaij Muhammad ibn al Habib:
warqab safinati sunnatin tanyu biha,
wasluk sabila raisiha fi hawahu,
y embárcate en la nave de su sunna, así estarás a salvo,
y recorre el camino de su capitán en su amor.

As salamu alaikum.

 
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