glosario de terminología islámica pensamiento

Fatwa sobre los pañuelos de las mujeres
por Shaykh Dr. Abdalqadir As-Sufi

Allah el Todopoderoso dice en el Surat An-Nisa (4:89),


Les gustaría que fuerais kafir como ellos son kafir
de modo que vosotros fuerais todos iguales.

Nuestros compañeros musulmanes en Francia han pedido un pronunciamiento en relación a la ordenanza estatal que prohibe a las chicas musulmanas ponerse el pañuelo en las escuelas estatales. Para empezar, por lo tanto, estamos inquietos a la hora de distinguir entre el asunto de lo aprobado en la vestimenta de la mujer musulmana en general, y la situación de cara a esas jóvenes musulmanas en Francia. La discriminación básica es bien conocida y no tiene discusión. Se deriva de dos ayats benditas de la Sura an-Nur (24:30-31):



Di a los creyentes que bajen la mirada
y guarden sus partes privadas.
Eso es más puro para ellos.
Allah sabe perfectamente lo que hacen.
Y di a las creyentes que bajen la mirada
y guarden sus partes privadas
y no muestren sus atractivos,
a excepción de lo que normalmente muestran,
y que dejen caer el tocado de su cabeza sobre los pechos
y no muestren sus atractivos salvo a sus maridos,
padres, padres de sus maridos, hijos, hijos de sus maridos,
hermanos, hijos de sus hermanos, hijos de sus hermanas,
otras mujeres musulmanas, los esclavos que posean,
los hombres subordinados carentes de instinto sexual,
o los niños a los que aún no se les haya desvelado la desnudez de la mujer.
Y que al andar no pisen golpeando los pies
para que no se reconozcan sus adornos ocultos.
Y volveros a Allah cada uno de vosotros, oh creyentes,
para que podáis tener éxito.

La frase “y no muestren sus atractivos” proviene de la raíz del árabe “zina” (Zin-Ya-Nun). En su raíz original indica el embellecimiento o relieve de un escudo. De esta raíz vienen los términos “Zayan” para indicar belleza, “Ziyana” para indicar el oficio de barbero, y “Tazyin” para la decoración. Así, en este ayat los principales atractivos o bellezas de las mujeres se reconocen como los pechos y las nalgas, esto es, el relieve del cuerpo, pero también el pelo. Esto, y cubrir las partes privadas, forma parte de la sentencia. Debería recordarse que el Mensajero, que Allah le bendiga y le de paz, había indicado que los muslos estaban incluidos en el término “partes privadas”. Se desprende claramente de este ayat y del ayat que le precede, al llamar a los hombres a que bajen sus miradas y a que guarden sus partes privadas, que lo procedente para los musulmanes es que deberían protegerse a sí mismos de la excitación sexual ilícita.

En cierta ocasión, en el haram de Meca, un musulmán negro americano pidió a un renombrado ‘alim Shafi’una sentencia estricta a cerca del modo de vestir de las mujeres. Esperaba la respuesta para confirmar sus obsesiones del modo más estricto. El ‘alim sonrió y onduló su mano sobre el haram, y dijo: “Estás en la Casa de Allah. Las mujeres aquí son todas creyentes. Echa un vistazo a tu alrededor y verás mujeres de Sudán, Nigeria, India, el Magreb e Indonesia. Deja a tus mujeres que las vean y elijan qué vestido les gusta más, y ellas agradarán a Allah.”

Deben hacerse dos referencias específicas más. Primeramente, durante la época del Islam Europeo clásico bajo el gobierno de los murabitun (almorávides), que surgieron del Shahara y ocuparon la mitad de España, las cabezas de las mujeres estaban descubiertas mientras que las de los hombres estaban veladas. Los hombres se cubrían el rostro contra las arenas del desierto mientras montaban sus camellos, y por ello eran conocidos como los “mulathimin”: los hombres velados. Debe recordarse que durante esa época surgieron algunos de los más grandes ‘ulema de los musulmanes que propagaron y defendieron el carácter social omnicomprensivo de la ley islámica. Los murabitun fueron indulgentes en asuntos de vestimenta pero completamente inflexibles en todas las leyes concernientes al comercio y las finanzas. Defendieron los elementos esenciales de la ley islámica de finanzas, esto es, el Zakat, que implica moneda halal de oro y plata siguiendo el modelo de Medina, prácticas de comercio, como vender en locales no arrendados, y una estricta limitación de tasas injustas, que es cualquier imposición de tasas extra más allá del Jaraj, y finalmente el impuesto del Jizya y la justa distribución del Ghanam. Su lema era “Dawat al Haqq, wa radd’ul-Madhalim, wa qatt’ul-Magharim”: “Apela a la Verdad, corrige la injusticia y acaba con los impuestos injustos”. Con la llegada de los ejércitos muwahid (almohades) de Ibn Tumart, se impuso un código estricto de vestimenta que fue parejo al hundimiento de la sharia de finanzas, que a cambio permitió impuestos extras.

Dada la historia de la comunidad musulmana mundial durante siglos, puede observarse ahora fácilmente que la rigidez puritana y la vigilancia de las mujeres ha ido siempre pareja al relajamiento de los límites financieros y lo estricto en materia de comercio y conquista. Esto es especialmente digno de mención en el caso de la India. Bajo el reinado de Aurangzeb, que Allah esté complacido con él, un orden financiero islámico fue impuesto. Con la conquista por parte del Raj inglés, el Zakat se abolió y comenzó a practicarse el interés, mientas que los ‘ulema se volvieron obsesivamente a cubrir a las mujeres. Estas observaciones preliminares nos permiten confirmar que el asunto de la vestimenta de las mujeres no puede ser abordado como un elemento singular del que depende el Din del Islam, ni puede ser separado de otras restricciones sociales. Se ha mostrado como esas otras restricciones afectan a leyes vitales e ineludibles, que incluyen la defensa del gran Fard del Zakat.

La cuestión que nos ocupa no es acerca del asunto general, si no de su aplicación, y la naturaleza de esa aplicación en un lugar y en una época concretos. Para llegar a determinar un juicio correcto en la materia, y dado que el caso general esta establecido y es conocido, el caso particular requiere que tengamos conocimiento del lugar y la época en la que ha surgido la situación anómala.

II

Antes de examinar la prohibición de los pañuelos de las chicas musulmanas en las escuelas, incorrectamente llamados Hiyab, es necesario preguntarse acerca de la identidad de la autoridad competente: el estado francés. ¿Qué hay en la naturaleza del estado francés que le obliga a legislar sobre los pañuelos de chicas adolescentes? Para llegar a nuestro juicio debemos preguntarnos, por lo tanto, ¿qué es Francia?
La siguiente cronología utiliza AC (Antes de Cristo) y DC (Después de Cristo) como utilidad de referencia histórica.
7000 AC: Desde los primeros tiempos del homo Sapiens, hay evidencias de comunidades en Francia. En tiempos del Neolítico los grandes megalitos de Bretaña y el Macizo Central indican una adoración primitiva.
1800 AC: Pueblos mediterráneos de origen desconocido comienzan a desplazarse hacia Francia.
1400 AC: Llegada de los proto-celtas que vienen de Kazakastán y del Danubio Superior.
600 AC: Griegos y fenicios se asientan a lo largo de las costas mediterráneas.
500 AC: Invasión masiva de tribus celtas que ocupan el territorio francés.
300-200 AC: Comienzan a surgir las primeras ciudades de los galos.
154 AC: Primera incursión limitada del Imperio Romano
140-120 AC: Conquista de la Provenza Romana (Provence)
109-101 AC: Una invasión de teutones y cimbrios cruzan el Rin y los Alpes.
70 AC: Conquista efectiva y casi completa de la Galia por Cesar.
0-300 DC: Francia vive atravesada por una serie de rebeliones locales anárquicas y la expansión del cristianismo.
400-470 DC: Gran invasión de los visigodos y de los hunos. Desde Alemania, irónicamente, llegan los francos y se asientan en los valles del oeste del Rin.
481 DC: Clodoveo I se transforma en el rey de la Francia de los salios, y los libros estatales de historia corrientes lo nombran como el primer rey de Francia. Esto es algo completamente equivocado ya que sólo gobernaba en una pequeña provincia del extremo noroeste del país. Cuando Clodoveo y la dinastía merovingia gobernaron, París no había alcanzado el rango de capital. La corona estaba en Reims.
719 DC: Los sarracenos cruzan los Pirineos y ocupan el sur de Francia. El país está todavía dividido en pequeños reinos y condados.
800 DC: Carlomagno da a Francia su primera realidad geográfica y comienza la dinastía carlovingia.
843 DC: El imperio de Carlomagno ya ha sido desmembrado en el tratado de Verdun, dividiendo el país en siete reinos independientes además de Bretaña.
987 DC: El final de la época carolingia y el comienzo de la época de los Capetos. Con la coronación de Hugo Capeto, los libros oficiales de historia vuelven a señalar el comienzo del estado francés. La realidad era que sólo una pequeña zona alrededor de Orleans era de dominio real, y si se trazara una línea vertical desde Anvers pasando por Troyes hasta el oeste de Arles, al oeste de esa línea estaba la Francia de los Capetos consistente en un montón de ducados autónomos y condados locales, mientras que al este de esa línea, todo el Loira, alto y bajo, y el camino de Arles a Niza, era un reino separado.
1000 DC: La monarquía de los Capetos se declara hereditaria e indivisible. La realidad del reino es la escasez de alimentos, epidemias, caos feudal, y la herejía cátara.
1035 DC: Guillermo, Duque de Normandía, desde su ducado prácticamente autónomo comienza la expansión e Normandía.
1066 DC: Guillermo el Conquistador forma el estado Anglo-Normando.
1146 DC: La segunda Cruzada sangra al país cien mil hombres.
1154 DC: El reino Capeto, ahora con sede en París, es todavía una pequeña provincia del país. Debe apreciarse que en esta época la orden benedictina de Citeaux-Clairvaux (Cister) tenía una estructura social organizada en abadías desde Bretaña hasta Provenza, cuyo centro era Citeaux en el corazón de Francia.
1300 DC: Bajo el reinado de Felipe el Hermoso, surge el verdadero comienzo del estatalismo francés. Esta lucha implica resistencia contra la Inquisición, reestructurar las prácticas feudales, la expulsión de los financieros judíos y lombardos, y la abolición de la orden de los Caballeros Templarios, que se habían transformado en un estado dentro del estado.
1328 : Finaliza la dinastía de los Capetos y comienza la dinastía Valois con Felipe VI.
1336 : La Guerra de los Cien Años causa destrozos entre Inglaterra y los aliados de la realeza francesa, provocando una guerra civil contra los Armañenses y Bourgesinos.
1453 : Finaliza la Guerra de los Cien Años. Inglaterra retiene Calais hasta 1558. En esta etapa, el Reino de Francia consiste únicamente en la mitad sur del país, excluyendo a los territorios de Burdeos. El territorio de Francia va desde Chinon y Bourges hacia el sur.
1483 : A la muerte de Luis XI hay una Francia unificada a excepción de Bretaña, Francia central y Francia pirinaica.
1651: Luis XIV. Diez años más tarde comienza su gobierno personal. A través de toda la historia dinástica de Francia siempre hubo una continua batalla que enfrentó a la primera cristiandad católica con la posterior cristiandad protestante. A pesar de la teología, la batalla giró siempre en torno a la gobernación.
1789 : Caída de la Bastilla. Luis XVI abandona Versalles por París. Esta época presencia la aparición de las órdenes seculares masónicas, así como sus previas equivalentes católicas, ahora llamadas Clubes: Jacobinos, Cordeliers y Feuillantes. De ellos vendrán las primeras formulaciones de los valores estatales seculares.
1793 : Asesinato de Marat. El gobierno de los extremamente revolucionarios montañeses y el extendido Terror nacional. Acompañando al Terror estará la guerra de La Vendée, monárquica y católica, con una sublevación en el noroeste del país y en el litoral atlántico, que se extendió hasta 1800.
1799 : Golpe de estado de Napoleón.
1800-1815 : Formulación del primordial estado ateo moderno. Al comienzo del estado napoleónico, el francés era todavía una lengua minoritaria.
1800 : Fundación del Banco de Francia. Como el Banco de Inglaterra, un banco en manos privadas otorgándose a sí mismo un nombre nacional.
1815-1915 : Un periodo de discusiones políticas entre monárquicos y republicanos, la definitiva desconexión de la iglesia católica del estado, y el ineludible aumento del poder judío sobre las instituciones banqueras y financieras.
1914-1944 :El general De Gaulle lo llamó “la Segunda Guerra de los Treinta Años”.
1956 : Tras una larga guerra de desgaste, Marruecos recupera su independencia bajo el reinado de Muhammad V. A Túnez se le concede una independencia títere. Tras diez años de lucha, Francia evacua Vietnam.
1962 : Tras diez años de sangrienta lucha, se firma el Acuerdo de Evian que ratifica la independencia de Argelia.
1969 : Pompidou, el sobrino de Rothschild, se hace con la presidencia.
1970-2000 : El estado francés establece, para gobernar Mali y Níger, una activa, bien armada y controladora fuerza de seguridad de élite, que utiliza la tortura y las ejecuciones, y lo hace descaradamente para proteger sus exportaciones nucleares. Ellos han llevado a cabo el genocidio deliberado de la aristocracia musulmana de los Tuareg.

III

Este repaso al estado francés nos permite realizar ciertas deducciones. Además, un examen de los acontecimientos corrientes desde 1940 hasta el presente, señala un decisivo punto de vista. Está perfectamente claro que no existe tal cosa como el hombre francés, en un sentido racial, y que incluso con el post-napoleónico estado moderno no podemos encontrar un genuino patriotismo, digamos en Bretaña o en las montañas de Vosges, o en la Provenza, abandonado en las tierras centrales o en Limousin y Berri.
Pétain se rindió a las fuerzas alemanas porque amaba a los franceses y fue su héroe militar en la Primera Guerra Mundial. De Gaulle se rebeló contra su presidente y llamó a los franceses a luchar con Inglaterra, porque el amaba a Francia. Comenzó su biografía política con esta frase: “Toda mi vida he tenido cierta idea de Francia”. Continuó diciendo que imaginaba a Francia como la princesa de un cuento de hadas o una señora pintada en un muro, la cual tuviera un eminente y excepcional destino. Y concluyó diciendo : “Francia no puede ser Francia sin grandeza”.

La realidad de que De Gaulle, menudo genio político, fue un fantasioso completo, se encuentra impregnando los acontecimientos de su gobierno. Su realista rendición de las colonias representa su reconocimiento de que la “grandeza” de Francia ha terminado. Su intento de rescatar a la resistencia anti-nazi de las fuerzas comunistas en el terreno de la Francia metropolitana, verdaderamente nunca tuvo éxito. El feroz castigo de los judíos y comunistas de la Épuration, o Periodo de Depuración, mostró una nación más colaboracionista que resistente. El definitivo acto de rebelión de De Gaulle, esto es, de recuperar la grandeza, fue su intento fallido de liberar a Francia no del poder político Nazi, si no del poder bancario de origen norteamericano, vendiendo los dólares franceses para comprar oro. Por este hecho fue castigado con su expulsión, y los banqueros tomaron posesión de los instrumentos de gobierno. Desde entonces, la visión judía de unos Estados Unidos de Europa con “gobiernos democráticos”, impotente por incapaz de controlar las finanzas nacionales, ahora ya a salvo en las manos del sistema bancario, se transformó en una realidad bajo el gobierno de los sucesivos presidentes.

El actual estado de Francia se encuentra claramente en una situación terminal de la que no puede escapar. El creciente empobrecimiento de los trabajadores y de la clase técnica continúa, como ocurre a lo largo de todo el sistema capitalista kafir mundial. La Francia agrícola, esa sociedad que todavía conecta a con la memoria social y las prácticas de los viejos tiempos monárquicos, está a punto de derrumbarse por culpa de los románticos subsidios de De Gaulle, defenestrados por el nuevo orden bancario. Hay un despoblamiento general de los pueblos por todo Francia, comunidades que habían conocido la continuidad desde los reinos Capetos. Provenza, una vez fuerte, región montañosa e independiente, como la describiera Jean Giono, ahora ve como las casas de sus colinas son ocupadas por extranjeros, judíos y norteamericanos, jugando a ser provenzales. Toda la actividad literaria está próxima a cesar, y las grandes casas editoriales, con unas pocas excepciones, están en manos de judíos comprometidos ideológicamente. Es esta Francia agotada, que ha perdido sus pasadas y desesperadas luchas contra la invasora americanización, la que se encuentra con una población musulmana de entre cinco y seis millones de personas. Aunque las estadísticas oscilan entre la exageración para asustar a un grupo y la reducción para calmar a otro grupo. Ahora el enano ministro responsable, Nicolás Sarkozy (¿un nombre francés?) ha impuesto al gobierno la prohibición del importante pañuelo.

¿Qué debe hacerse?

Por un lado encontramos que hay una administración islámica títere colocada por el estado ateo, encabezada por el director de la mezquita de París y el absolutamente vergonzoso Mufti de Marsella, que tiene su propio estilo. Por otro lado, están en las calles las así llamadas manipuladas extremistas musulmanas para gritar y chillar de un modo que corresponde más a la Comuna Francesa que a un comportamiento islámico. A la luz de las características de Francia, una aceptación pasiva de la normativa sobre el pañuelo es claramente inaceptable ya que su intención es transformar a la comunidad musulmana en un ghetto. Del mismo modo, una aceptación pasiva de la inclusión de este asunto, por parte de las activistas, bajo el programa de la “Guerra Total”, es absurdo. ¿Terror para defender la causa de los pañuelos?

El juicio sobre este asunto es el que sigue:

La llegada a territorio francés de esa importante población de varios millones indica un natural y novedoso desarrollo del proceso histórico que aquí hemos observado como un proceso continuo desde tiempos prehistóricos. Dado el completo hundimiento moral y financiero de la actual sociedad atea de Francia, con su agotada e históricamente irrelevante minoría católica, el indicio es que ha llegado el momento para la comunidad magrebí de reafirmar su ascenso, vitalidad y dinamismo social, barriendo a la perdida y avergonzada comunidad de los otros franceses y poniéndolos bajo la “aegis” Musulmana. Resistirnos al estado y forzarlo a tomar medidas represivas no nos dará el éxito que debemos tener. La impotencia del estado Francés es precisamente consecuencia de que el sistema democrático ha renunciado al poder de administrar la riqueza, que es el único gobierno que el estado puede conocer, ya que la ha entregado a manos del sistema bancario.

La lucha no es militar ni es cívica. La comunidad musulmana debe unirse, establecer el emirato, y dada la situación de crisis, tomar, repito, tomar el Zakat, e incluso elevarlo al nivel de los Jums. Este proceder debe ser paralelo, con una similar integración, en Gran Bretaña y Alemania. Deben establecerse escuelas no estatales. Los medios de comunicación islámicos deben diseminarse. El comercio islámico debe propagarse a escala europea, pero sin usar el Euro. La debilidad del estado kafir es su sistema financiero, sus instrumentos de cambio, y sus instituciones de control financiero. Esta debilidad y este error no es algo adicional, si no la evidencia de su ateísmo. La victoria del Islam en esta época depende únicamente de una seria y profunda obediencia espiritual a la Shariat islámica. Por eso, sólo los ignorantes y los incultos pueden imaginar que esta victoria depende de la lapidación, de cortar manos y de llevar pañuelos. Tomemos el Muwatta de Iman Malik. Sólo los títulos de los capítulos indican dónde cae toda la gravedad y peso de la Ley Islámica. Está fundado en un Tawhid correcto y en el patrón primigenio de ‘ibada fundamentado en la Madre de los Madhabs, la Escuela del Amal de la Gente de Medina. A esto le sigue, en orden pero no en tiempo, la adhesión a un estricto bloque de obligaciones comerciales. Todas estas reglas, que implicaban castigos personales para los actos criminales, y nosotros no lo negamos, eran aplicadas por una comunidad de musulmanes practicantes que vivían en un ambiente donde la adoración estaba establecida y la usura estaba abolida. Por ejemplo, la decapitación del adúltero y las manos cortadas de Arabia Saudí son una cínica parodia de la Ley Islámica, cuando ni los gobernantes ni su moneda, ni las alianzas políticas ni el consumo capitalista, conducen a un adecuado comportamiento islámico, y podrían ser considerados tan repelentes como el adulterio o como el robo.

Todos los libros de texto islámicos escritos por modernistas deben obviarse. El Din en toda su gloria, que es la sublime herencia del Magreb y Andalucía, debe restablecerse. El adhan de Medina, la práctica del Salat, el adab de la mezquita...todo esto debe recuperarse, ya que ha sido casi aniquilado del Magreb y de Argelia por la influencia del régimen Saudí y de la televisión. Simultáneamente a esta purificación, esta absolutamente necesaria purificación de la práctica de la ‘ibada, debe venir el despertar de una evaluación y práctica financiera que ha sido desconocida por nuestra nación musulmana durante unos cien años.

El Dinar y el Dirham islámicos y los Fulus deben comenzar a circular de mano en mano entre los musulmanes, y también deben usarse para el comercio internacional, físicamente y por medio de Internet.
Paralelamente debe darse una retirada masiva de los ahorros de los bancos, incluidos los “Bancos Islámicos”, y la transformación de esa falsa moneda ahorrada, que como en Argentina podría quedarse sin ningún valor de la noche a la mañana. Estos dineros, si no se transforman en moneda halal de oro y plata, podrían usarse para la adquisición de tierras en importantes áreas dentro del estado francés. La retirada de importantes cantidades de los ahorros de los musulmanes demostrará inmediatamente que nuestra población musulmana francesa tiene un enorme y genuino poder en el país, algo que le es negado al individualizado y secularizado esclavo.

El activo y dinámico empuje de esta actividad financiera debe ser una nueva y pura llamada al Islam. El Da’wa al Islam no puede asentarse en el lenguaje devaluado y masónico de la “Tolérance” y los “Principios Islámicos”. El Islam no puede definirse por los kuffar, como sucede ahora. El Islam significa sumisión a Allah, que implica la adhesión a la Orden Divina:



¡Vosotros que creéis! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero
y a aquéllos de vosotros que tengan autoridad.
Y si disputáis sobre algo,
remitidlo a Allah y al Mensajero,
si creéis en Allah y en el último Día.
Esto es lo mejor que se puede hacer y da el mejor resultado.
¿No has visto a los que dicen creer en lo que se te ha hecho descender
y en lo que se hizo descender antes de ti?
Quieren recurrir a ese impostor a pesar de que se les ha ordenado no creer en él.
El Shaytán quiere que se pierdan en un lejano extravío.
Y cuando se les dice: Venid a lo que Allah ha hecho descender y al Mensajero,
ves a los hipócritas rehuirte con desdén.

(Surat an-Nisa, 4:59-61.)

Cuando los cristianos reconquistaron Sicilia en la Edad Media, los musulmanes de la isla acudieron a Qayrawan para que emitiera un Fatwa sobre cómo podrían ellos continuar viviendo bajo el dominio kafir. El respetado juicio de este gran ‘ulema, siguiendo el método de Jalil, que debe estudiarse de nuevo, fue bidireccional. La primera parte del juicio fue que si la gente sentía que cosas esenciales para ellos en su vida cotidiana, como el comer o el vestir, se volvían inaceptables, deberían hacer Hijra y vivir bajo un emir musulmán. La segunda parte del juicio fue que si veían que la Hijra era imposible o que deseaban quedarse, entonces tendrían el deber activo y cotidiano de llamar a los kufar del lugar a entrar en el Din del Islam. Este juicio es completamente válido hoy tanto como lo fue entonces. Dada la vasta naturaleza de la presencia de los musulmanes en Francia, es el deber de los eruditos de la comunidad musulmana revivir el Din del Islam en toda su gloria y ser mortalmente conscientes del peligro de seguir a Shayatines como el Mufti de Marsella, de estilo propio, o a los títeres del estado kafir francés. Del mismo modo, deben tener cuidado de no ser atrapados en la lucha nihilista de los árabes de Oriente Medio, los cuales nunca han conocido el Din excepto en sus modernas revisiones, tan profundas que lo hacen irreconocible. Sus signos son que no mencionan al Libro de Allah y no se suman a la Sunna de Su Rasul, que Allah le bendiga y le de paz. En los funerales, gritan takbirs pero no gritan la Shahadatayn.

La única protección que puede asegurar la seguridad de vuestras mujeres es una estricta adhesión a las exigencias comerciales que hizo descender Allah el Todoposderoso en Su Libro, por los acontecimientos de Medina bajo el gobierno del Rasul, que Allah le bendiga y le de paz, los Julafa Rashidun y los Salaf. Seguir ese camino es volver al Muwatta y a sus comentarios. Es volver al Mudawwana. Y volver al ennoblecimiento que Qadi Iyad hace de nuestro amado Mensajero, que Allah le bendiga y le de paz, en Ash-Shifa. Mirad ahora como Allah el Todopoderoso da Su juicio sobre la protección de las mujeres. Contiene un mandato moral de conducta correcta, y ese mandato moral se manifiesta por la obediencia a unas obligaciones financieras protectoras para mujeres y niños. En la sura an-Nisa (4: 127-132) y también en el ayat 176, Allah el todopoderoso dice:



Te piden que dictamines en lo referente a las mujeres.
Di: Allah os dictamina sobre ellas, como lo que se os dice en el Libro
acerca de las huérfanas con las que deseáis casaros
y a las que no deis lo que está prescrito que les deis.
Y sobre los niños que están indefensos.
Y sobre que tratéis a los huérfanos con justicia.
El bien que hagáis, realmente Allah lo conoce.
Y si una mujer teme que su marido incumpla el deber conyugal o la rehuya,
no hay falta para ambos si llegan a un acuerdo de reconciliación. La reconciliación es mejor.
La codicia está presente en las almas,
pero si hacéis el bien y sois temerosos...
Es cierto que Allah conoce hasta lo más recóndito de lo que hacéis.
No podréis ser equitativos con las mujeres aunque lo intentéis,
pero no os inclinéis del todo por una de ellas
dejando a la otra como si estuviera suspensa en el aire.
Si rectificáis y sois temerosos...
Es verdad que Allah es Perdonador y Compasivo.
Y si una pareja se separa,
Allah los enriquecerá a ambos con parte de Su holgura;
Allah es Espléndido, Sabio.
De Allah es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra.
Encomendamos a los que recibieron el Libro antes que vosotros,
como os hemos encomendado a vosotros mismos,
que temierais a Allah,
pero si dejáis de creer...
De Allah es cuanto hay en los cielos y en la tierra.
Allah es Rico y en Sí mismo alabado.
De Allah es cuanto hay en los cielos y en la tierra;
Allah basta como Guardián.

********


Te piden que dictamines.
Di : Allah os da un juicio
sobre el caso en que no se tengan ni padres ni hijos.
Si alguien muere sin dejar hijos, pero tiene una hermana,
a ella le corresponderá la mitad de lo que deje.
Y si son dos, les corresponderán dos tercios de lo que deje;
y si hay hermanos, varones y hembras, entonces a cada varón
le corresponderá la parte de dos hembras.
Allah os aclara para que no os extraviéis.
Allah es Conocedor de todas las cosas.
 
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