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"Llamar las cosas por su nombre"
por
Shayj
Dr. Abdalqadir As-Sufi
17/05/2008
Para
la gente pensante ya es obvio que estamos en el fin de una era.
Nos hallamos en un momento peligroso. Un Barzaj. Tal y
como dijo el poeta: “Un mundo que se muere – otro incapaz
de nacer”. No es el momento de la acción. Ni tampoco
el de retirarse. Ni la lucha en la calle ni el retiro a la montaña.
La primera necesidad de nuestra época es la clarificación.
Ha llegado la hora de volver a los orígenes.
Allah el Excelso dice en la Surat al-Baqara (2: 31-33):
“Y enseñó a Adam todos los nombres;
luego mostró éstos a los ángeles diciéndoles:
¡Decidme sus nombres si sois veraces! Dijeron: ¡Gloria
a Ti! No tenemos más conocimiento que el que Tú nos
has enseñado. Tú eres, en verdad, el Conocedor perfecto,
el Sabio. Dijo: ¡Adam! Diles sus nombres. Y cuando les hubo
dicho sus nombres, dijo: ¿No os dije que conocía lo
desconocido de los cielos y de la tierra, así como lo que
mostráis y lo que ocultáis?”
La primera necesidad no es sólo llamar a las cosas por sus
nombres verdaderos sino también conectar la cosa con su nombre,
la acción con su nombre y la realidad con su nombre.
En esta era totalitaria llamada –erróneamente–
democracia, los seres humanos no son libres ni la gente gobierna.
Es la era de la policía; una policía que, a su vez,
es vigilada por unas fuerzas de ‘seguridad’ que garantizan
esta ‘seguridad’, no a las masas, sino a la elite totalitaria;
esto significa la esclavitud continuada de una humanidad hambrienta
y casi hambrienta.
Empecemos pues con este término: POLICÍA
El Shorter Oxford English Dictionary dice lo siguiente:*
*(A fin de mantener el orden alfabético de
los siguientes términos, se mantienen los originales en inglés.
Nota del Traductor)
POLITIA – del Latín de la Edad Media.
Antiguamente, y todavía en Escocia e Irlanda, pronunciado
‘Pólis’. La regulación, disciplina
y control de una comunidad: aplicación de la ley: orden público.
La reglamentación pública o el control de una transacción:
una política económica (1866): la fuerza cívica
a la que se confía el deber de mantener el orden público
mediante la imposición de una serie de normas destinadas
a impedir y castigar el incumplimiento de las leyes; y también
para descubrir los delitos: los efectivos de la fuerza policial.
POLICED: Organizado políticamente, reglamentado
o gobernado, disciplinado. (1858).
POLICEMAN: Miembro de la fuerza policial: una hormiga-soldado.
(1877).
POLICY: Un Estado organizado: un dispositivo, expedito:
toda acción que se lleva a cabo por ser ventajosa u oportuna.
Una forma de apostar en la que las apuestas se hacen sobre números
que se obtienen en una lotería. (EE.UU. 1890). Un impreso
para votar.
POLITICIAN: Persona indiferente a las cuestiones
religiosas. Una persona cortés y, más especialmente,
un intrigante astuto. (1764). Persona involucrada en la gestión
de los asuntos del Estado: alguien que se afilia a la política
de un partido, especialmente como profesión: también,
y en sentido siniestro, el que vive de la política.
Pasemos ahora a confirmar los significados de ‘SEGURIDAD’.
SECURE: Latín – securus, sin preocupaciones.
A salvo del miedo o la ansiedad. (1602). “La forma de estar
a salvo es nunca estar seguro”. (1641).
SEGURIDAD: Latín – securitas, la condición
de estar seguro. Carecer de duda alguna. Propiedades, acciones o
cosas similares que se depositan o entregan para asegurar el cumplimiento
de una obligación y su posterior confiscación en caso
de no cumplirla.
RIQUEZA: inglés de la Edad Media –
welpe. La condición de ser feliz y próspero,
el bienestar. Una felicidad, una bendición. Prosperidad que
consiste en la abundancia de posesiones, riquezas o artículos
de valor. Se dice de un bien específico que es el origen
principal de la riqueza de un país. Economía.
PODER: Romano –potere, posee –
ser capaz de. Capacidad de hacer algo o de actuar sobre una cosa
o persona. El ejercicio del control o la autoridad sobre los demás:
dominio: gobierno: ascendencia: autoridad sobre.
Estos términos fundamentales, que han sido alterados por
la abolición del discurso cívico, es a los que debemos
regresar de forma obligada.
Vamos a ver ahora cómo el linguicidio de la era digital ha
devastado también el ámbito Musulmán.
EL INDIVIDUO MUSULMÁN: Basta con que declare
ante testigos la Kalimatayn: “Doy testimonio de que
no hay más Dios que Allah y que Muhammad es el Mensajero
de Allah”.
El ESTADO MUSULMÁN: Para que una comunidad
o Estado sea definido como Musulmán se exige lo siguiente:
1) Que en el Yumu’a se hagan du’as
desde el Mimbar por el gobernante.
2) Que se acuñen en su nombre el Dinar de Oro y
el Dirham de Plata para ser utilizados en sus dominios.
Se deduce de esto el nombramiento de Qadis encargados de
la aplicación de la Shari’at en ese territorio.
La primera condición es garantizar que la autoridad del gobernante
dimana del Libro de Allah y de la Sunna, además del ‘Amal
de la primera comunidad de Madinah.
Esta es la razón de que los obispos cristianos presentes
en el, así llamado, Festival Islámico que se celebró
en Londres a mediados del siglo veinte, recomendasen que las nuevas
mezquitas sustituyesen el Mimbar, sede de la Ley Islámica,
por un púlpito cristiano.
La segunda condición es garantizar la existencia de un bien
de valor real que, actuando como base de la moneda, sea una protección
ante la práctica de la usura con interés.
Estas dos condiciones garantizan a su vez que la recaudación
del Zakat, por Recaudadores nombrados por el Amir,
se anuncie desde el Mimbar y se confirme su autoridad a
la hora de COGER el Zakat.
Ahora bien, desde la abolición del Califato Islámico
y los reinos musulmanes, y la posterior reconstrucción de
los territorios musulmanes en naciones-Estados con fronteras y constituciones
definidas por los kuffar, ya no puede decirse: a) que esos
territorios son Estados musulmanes o b) que sus habitantes son necesariamente
musulmanes. En consecuencia, ya no puede decirse que un nombre musulmán
o un país musulmán suponen un individuo musulmán
o un ámbito cívico musulmán.
Las consecuencias de todo esto son muy trascendentales. Y lo decimos
teniendo en cuenta que la persona musulmana, y más aún
el jurista, es extremadamente reacio a la hora de declarar que alguien
es kafir. Pero, a fin de ejercitar el sentido común,
es necesario abstenerse de definir a alguna nación como Estado
musulmán.
Si nos fijamos por ejemplo en Dubai, se asumiría de forma
automática que es un Estado musulmán. Se celebran
los ‘Ids y los Yumu’a, el ayuno de
Ramadán y los entierros Islámicos. Y sin embargo,
en Dubai el Islam es una religión minoritaria. La familia
en el poder no recauda ni tampoco se sabe que pague el Zakat de
forma manifiesta; es más, proscribieron al ‘Alim
que osó confrontarles con el Zakat, el Dinar
y el Dirham. La mayoría de la población está
compuesta de una clase trabajadora hindú y una elite social
rusa y atea. Presumen de tener templos hindúes, pero los
contratos de trabajo que suscriben contienen varias violaciones
de la Ley Islámica.
Al nivel del individuo, tanto el nombre como ni la, así llamada,
nación, nos permiten asumir que esa persona sea musulmán.
Es evidente que ni Mustafa Kemal ni Bourghiba deberían haber
tenido un entierro musulmán, aunque es posible que este último
volviera al Islam con una Shahada en el lecho de muerte borrando
así una vida entera de enemistad contra el Din,
tal y como hizo Saddam Hussein.
El significado de estas cuestiones nos indica que tenemos que recuperar,
no sólo nuestras identidades personales como musulmanes,
sino también recrear, o mejor dicho volver a crear, nuestra
organización política musulmana en todo lugar.
Si rescatamos la Yama’at como entidad cívica
central, pronto podremos expandirnos hacia una organización
política de mayor envergadura.
Los musulmanes –diametralmente opuestos a la religiosidad
Shi’a– no damos el Zakat a los Mullahs.
Tenemos a nuestros Emires que lo COGEN a través de sus recaudadores.
La Yama’at que sigue la práctica de la adoración,
es una entidad cívica que se sostiene con la ayuda mutua,
la sadaqa y el buen consejo. La educación y la enseñanza
del Din deben ser una responsabilidad compartida además de
un deleite.
Las caras de las mujeres deben estar descubiertas conforme a la
aleya del Corán y la célebre confirmación de
Sayyidetuna Aisha en los Hadices. La costumbre hindú
de cubrir el rostro, es una bid`a perversa que se impuso
a las mujeres para desviar la atención de los hombres musulmanes
que preferían ser estrictos en la forma de vestir y permisivos
con las leyes del comercio Islámico y la moneda.
Vamos ahora a re-definir la palabra democracia en la forma que se
usa en la actualidad.
DEMOCRACIA: Gobierno elegido a partir de un censo
electoral compuesto de hombres y mujeres cuerdos en una zona determinada.
El censo es el instrumento con el que gravar los impuestos a estos
individuos. El dinero obtenido sufraga los gastos del proyecto cívico
y es administrado por el gobierno elegido. Hay un mínimo
de dos partidos enfrentados que se atacan mutuamente y se acusan
de corrupción. La clase elitista de los Ministros, de ambos
partidos, tienen la decisión en las cuestiones políticas
y parece que sólo consultan al Estamento Asambleario. No
obstante, su poder sólo alcanza la riqueza que posee y ha
ganado el ciudadano con derecho al voto. El ámbito absoluto
de la riqueza, esto es, la tierra, los productos básicos
y la banca, junto con el papel que ésta emite y la moneda
garantizada, no está bajo su control.
El Parlamento o el Senado se encargan de vigilar al pueblo. No poseen
ni controlan el sistema de riqueza de la nación que ya está
vinculado, mediante estructuras empresariales, a un sistema supra-nacional
o, en realidad, no-nacional. A su vez, la elite de poder controla
y está al mando del Senado y, según esta descripción,
son los responsables de la guerra y los encarcelamientos.
El colapso del sistema monetario, ed. Los certificados de inversión,
las monedas de papel y los impulsos digitales informáticos
que se almacenan y transfieren entre ordenadores, marcará
el final del poder actual de la elite del sistema.
Cada bomba que explota, cada disparo, cada edificio destruido, garantizan
la esclavitud continuada de las masas del mundo puesto que este
sistema sobrevive gracias a su propio mecanismo de protección;
un mecanismo que transforma los reveses materiales en ganancias.
Una economía que compra las deudas y se beneficia de la guerra
y la demolición de rascacielos previamente asegurados.
Toda transacción que no utiliza el papel o la moneda de impulsos
electrónicos libera a la raza humana.
Toda transacción que se hace conforme a la práctica
Islámica, en la que no se existe la intervención de
las instituciones bancarias y el sistema, es el alimento garantizado
de quien ahora es un niño hambriento.
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