glosario de terminología islámica pensamiento

Nuestra situación
por Shaykh Dr. Abdalqadir As-Sufi

“Alif, Lam, Mim.
¿Es que cuentan los hombres con que se les va a dejar decir creemos y no van a ser puestos a prueba?
Es verdad que ya probamos a los que les precedieron. Para que Allah sepa quiénes son sinceros y quiénes son falsos.
¿O acáso creen los que hacen el mal que podrán escapar de Nosotros?
¡Qué mal juzgan”.


Sura de la Araña, al-Ankabut, (29:1-3).

Los tiempos que vivimos nos apremian. ¿Por qué este apremio? Para los Salihun no hay duda: la urgencia de actuar es la proximidad del encuentro con nuestro Señor. Es, en esta perspectiva, y sólo en ésta, en la que podemos responder con la verdadera guía; un tiempo en el que sobre la comunidad musulmana, ha caído un terrible silencio. Estamos asistiendo al abyecto final de todos y cada uno de los desventurados movimientos y erráticas doctrinas creadas por los musulmanes tras el colapso del gobierno musulmán empezando en el Dawlet Mogol, pasando por los Sultanatos del Este, para venir a dar en la ignominiosa rendición del Islam que condujo al Califa de los musulmanes fuera de Estambul y de la Sultanía. Con la secuela de que la desintegración de la Shari’at, que es Dar al-Islam, implicó el fracaso de Dar al Imán, es decir, la activa presencia de los sufíes que mantenían el testimonio del Ma’rifa como el regalo de Allah, gloria a Él, para con sus esclavos. Todo lo que pasó dentro de la Ummah, tras este desastre político y espiritual, se indujo -no por el deseo de restablecer la armonía musulmana perdida- sino para, de algún modo, incluir al Islam dentro del proyecto de los kuffar, que no es más que la creación de un sistema totalitario de gobierno, basado en la técnica. Los árabes en particular, fueron los primeros en caer en este grave error, y no hay excusa que valga, ya que ellos tienen acceso directo a la gloria del Libro revelado, por la lengua. Mirando hacia atrás parece como si, en siglo XX, los árabes hubieran sentido una irresistible atracción por el estilo de vida y los beneficios que imaginaban iban a encontrar en el sistema kafir. Para ver los detalles y las inexcusables evidencias del total descalabro intelectual de los llamados “modernistas” islámicos, tan inútiles, hoy, como desfasados, recomendamos con urgencia a todos los musulmanes cultos que lean y estudien el libro de Umar Ibrahim Vadillo: “La desviación esotérica en el Islam”. Este libro de casi mil páginas representa un hito histórico: en su profunda tesis, nos ofrece una salida a esa aventura, ya fracasada, que ha causado la muerte a cientos de miles de jóvenes musulmanes.

Un nuevo comienzo


Justo ahora, que el liderato judío de la inteligencia americana, ha declarado abiertamente que el enemigo del mundo civilizado, es el Islam puesto en práctica, y está usando el término “extremista”, para su conveniencia, ya que con él, cualquier musulmán, en cualquier situación, puede ser definido como alguien que está en un extremo; y justo ahora, que el apparatchik de la antigua KGB sale de la catacumba rodeado de la misma siniestra policía secreta de siempre, mientras que en China, el estado policial post-maoísta, permanece intacto; es el momento justo en que nosotros, los musulmanes, debemos agarrarnos con fuerza a nuestro Din.

“Y aferraos todos juntos a la cuerda de Allah y no os separéis; y recordad el favor que Allah ha tenido con vosotros cuando, habiendo sido enemigos, ha unido vuestros corazones y por Su gracia os habéis convertido en hermanos.
Estábais al borde de caer en el Fuego y os salvó de ello.
Así os aclara Allah Sus signos. ¡Ojalá os guiéis!”.


Sura de la Familia de Imran, al ‘Imran, (3:103).

Debemos empezar por el principio. Previo a nuestro comienzo, nuestro itinerario debe ser escrupulosamente trazado, para no repetir los horrorosos errores en que incurrió la deprimente banda de los modernistas que, a partir del ataque abierto de los wahhabis al Rasul, que Allah le bendiga y le dé paz, y la cesión británica de los Haramayn a la tribu de forajidos beduinos de Ibn Saud, fueron a dar con los desatinos cometidos por el club masónico de Al-Afghani al-Irani y sus modernistas egipcios. No es casual que el gran Mogol Aurangzeb Al-Amghiri y el heroico Sultán Abdul Hamid Jan II, ordenaran ambos, durante sus vidas, el compendio y publicación de un conjunto sumario de los elementos esenciales de la Sharia y el Aqida del Islam. En cierto modo, esas obras, marcan el momento final de cualquier texto islámico aceptable, ya que ni el Gran Mogol ni el Sultán, estaban obligados a censurar ninguna prohibición, ni obligación para hacerlas aceptables a ningún gobernante kafir.

Para que empiece un despertar mundial, poderoso y dinámico, de los musulmanes seguido de la atónita reacción tanto de la élite culta de los kuffar como de las empobrecidas masas, víctimas del capitalismo kafir, debemos volver a hacer lo que nuestra gente hizo siempre en momentos de crisis parecidos a éstos; como Ibn Taymiyya, ante el asalto masivo de los mogoles. La orden en estos casos, es volver a las fuentes, y lo que volvió a ordenar Shah Waliullah ante el inminente desastre de la hegemonía británica e hindú en el subcontinente indio. Ahora bien, como mi noble Shayj, Sayyidi Muhammad ibn al-Habib, me dijo: “el Shaytán se acerca al zapatero en forma de zapatero y al álim en forma de álim”. Así fue, como los satánicos wahabis dieciochescos, se presentaron a sí mismos en figura de renovadores del Din, gritando “Kitab wa Sunna” y “seguid a los salaf”. Ahora bien, ¿acáso no eran los Sahaba, y los Tabi’in (los siguientes) y los Tabi’in at-Tabi’in (los seguidores de los seguidores de los compañeros), los salaf?. Y ¿acáso no vivieron estos salaf en Medina al-Munawwara? ¿Y quién, de entre ellos conocía mejor el relato y el ‘amal de la gente de Medina, que el gran protector del Din en su pureza, Imam Malik, que Allah esté satisfecho con él? ¿Y quién diseminó mejor el conocimiento, que se desplegó por toda la Ummah, a través de Irak y tambien en Irán, sino los seguidores de Imam Malik? ¿No es acáso “Al-Muwatta”, el libro esencial de todo ese conocimiento? ¿Y no sigue siendo una recopilación de hadiz y de casos prácticos de aplicación de la Sharia y un testimonio vivo de cómo se hacían las cosas en tiempos de ‘Umar ibn al-Jattab, que Allah esté complacido con él, y Sayyidat Aisha, que Allah la bendiga? ¿Y que otra cosa es la “Mudawwana” (recopilación) del Imam Sahnun y del Imam ‘Abdarrahman ibn al Qassim, aparte de un registro cotidiano de la aplicación del Islam primordial de Medina, llamada así por ser la sede del Din, la Ciudad del Din, en donde el Mensajero (que Allah le bendiga y le conceda paz) asentó el Islam como una realidad viva e histórica? Y ésta es la razón por la que, el Madhab del ‘Amal, el Madhab del ‘Ahl al-Madinah, tiene preferencia sobre cualquier otra fuente.

El propio Imam Malik dijo: “Yo sigo el madhab de Umar ibn al-Jatttab”. Y cuando pronunciaba juicios en la Rawda, sólo quería sentarse en mismo sitio donde el Califa Umar se sentaba.

Es desde esta posición totalmente segura, por cierto, ha sido perseguida con ahínco, negada con empeño y casi completamente eliminada por el régimen criminal saudí. Desde la que, con la ayuda de Allah, volveremos a empezar. Los Wahabis han gastado millones de sus petrodólares en borrar cualquier rastro de este conocimiento y de sus maestros en Mauritania, que en un tiempo fue fuente dinámica de este saber. También trataron de erradicarlo, ayudados por el kafir Bourguiba en Túnez, y detenidos en sus propósitos, en Marruecos, justo a tiempo, por orden del Rey Hassan II, durante la extraordinaria fase final de su reinado.

Merece la pena mencionar aquí, que las dos zonas que nunca se rindieron a las fuerzas de ocupación kafir que invadieron el Maghreb y Argelia, una en el sur del Sahara y la otra en la región del Souss de Marruecos, son los dos lugares que han seguido enseñando el Din en su pureza completa, esto es, el ‘Amal del Ahl al-Madinah, y con un Tawhid sano.

Si bebemos de esta agua pura en el actual desierto mundial kafir, nosotros nos revivificaremos y ellos se marchitarán.

El Din es una cuestión poderosa. Requerirá de nosotros una pensamiento de base verdaderamente coránica que adopte esa perspectiva de los asuntos humanos que Allah ha hecho descender tan claramente para nosotros en Su Libro, la perspectiva que nunca hace del juicio de los hechos y la medida de las naciones una cuestión ideológica, sino una confrontación divina. Ha habido un terremoto en Marruecos. Ha habido un terremoto en Irán.

En este último país, los musulmanes, teniendo el control del estado, inmediatamente comenzaron a levantar un aparato técnico que es el método funcional de los propios kufar. Crearon el así llamado sistema “democrático”. Dieron el voto al pueblo. Diseñaron una asamblea que era arquitectónicamente el doble del Senado de Washington. Adoptaron el sistema, la estructura y el protocolo. Apartado, y sin embargo, con sus propias dinámicas, el sistema de compra-venta de acciones y la totalidad del sistema de inversiones y monopolios de sus enemigos. La contradicción estaba allí. Por un lado el mito kafir de la soberanía y poder populares encarnado en la Asamblea Representativa. Por otro, un Gobernante Supremo y Guardián del Din que podía vetar las decisiones desviadas. Con esa simple jugada habían situado el gobierno unipersonal en contra de las masas.

En Marruecos, la pequeña oligarquía formada por un puñado de familias, controla una parte de la economía, que cada vez va a menos. El sistema de gobierno, que también se dice reformista y todo lo controla, ha introducido a través de la legislación y en nombre de la soberanía popular, una ley que ha borrado de golpe lo que la Soberanía del Señor del Universo, gloria a Él, ha autorizado, permitido y bendecido. El matrimonio islámico, sus cortesías, límites y condiciones, han sido barridos de un golpe. Al mismo tiempo, el desarrollo de la gente, su educación y su salud, han sido totalmente descuidadas en favor de una política de puertas abiertas, que ha transformado el sector inmobiliario en algo que cada vez se parece más a un robo de tierras, tanto dentro de las ciudades, como en las fértiles colinas de Marruecos.

El Rey Muhammad VI sigue la senda y las huellas de un gobernante extraordinario. Nunca hubo ley islámica en el nuevo Reino de Marruecos. Su padre, Hassan II, tuvo que abandonar el título de Sultán ante la insistencia de los sacerdotes franceses de París. Cuando joven, vivió bajo la botas fascistas de los ocupantes franceses, y eso no lo olvidó. Al hacerse con el trono al principio quedó atrapado en el papel que los franceses habían elegido para él, es decir, el de un rey “playboy”. Sus enemigos esperaban que muy pronto iba a seguir el ejemplo del Rey Faruq y podrían entonces quitárselo de encima. Hacia la mitad de su reinado, el rey Hassan II, comenzó a darse cuenta de la trampa que sus enemigos le habían tendido. El propio compañero de diversiones, que el rey se había buscado, pronto mostró que sus ambiciones eran quedarse con el país, igual que El-Glaoui había hecho en tiempos de su padre.

Tras el intento de golpe de estado, el Rey Hasan II comenzó una fase extraordinaria de rehabilitación de su país y de su acervo islámico. Empezó por apartar de Rabat a la influencia wahhabi. Aumentó y dignificó las variadas recitaciones de Corán. Encargó una edición académica detallada de Ibn Atiya de al-Andalus así como de los escritos de Qadi Iyad.

En su último Ramadan recibió a una delegación de Murabitún de Granada, quienes le presentaron el Dinar de oro y el Dirham de plata islámicos según los pesos de Medinah. Pasó un largo tiempo haciendo preguntas acerca de estas monedas y al día siguiente anunció a los ulema, reunidos en su palacio, que había previsto nombrar una comisión de ulemas para supervisar la restitución del pilar abandonado del zakat, de acuerdo con sus condiciones y límites legales correctos. Al mismo tiempo, en Irán, la tumba del Imam Jomeini se ve cubierta de papel moneda hasta la altura de un codo, que la gente arroja desde la verja de la tumba para honrarle con una más noble sepultura.

Allah ha hecho temblar la tierra en ambos países. Como Shayj al-Akbar, Muhiyyudin ibn al-‘Arabi ha dicho: “Allah gobierna el Universo desde dentro del Universo”. En otras palabras, lo que son dos acontecimientos sísmicos medidos en la escala de Richter, son claramente dos acontecimientos que son expresión de las medidas del poder de Allah.

“No han apreciado a Allah en su verdadera magnitud”.

Sura de los Rebaños, al-Anam, (6:92):

Los gobernantes de estos dos países, los líderes de estos dos países, agazapados en sus enclaves políticos, no son capaces de enfrentarse al desastre y las necesidades humanas que desencadenan los derrumbes, tanto en lo geológico como en la realidad espiritual. Es una llamada y una advertencia para ellos, para que reconduzcan sus países hacia su herencia islámica.

Allah en Su Libro, glorificado sea, dice:

“La verdad indefectible, ¿Qué es la verdad indefectible?
¿Y cómo sabrás qué es la verdad indefectible?
Los Zamud y los Ad negaron la veracidad de lo que ha de causar conmoción.
En cuanto a los Zamud, fueron destruidos por el Grito que todo lo traspasaba.
Y los Ad fueron destruidos por un viento gélido y tempestuoso.
Lo hizo soplar contra ellos siete noches y ocho días consecutivos, durante los cuales veías a la gente caída como troncos huecos de palmera.
¿Y ves que haya quedado algo de ellos?
Y Firaú, los que hubo antes de él y las ciudades que fueron puestas del revés. Todos cometieron transgresiones.
Desobedecieron al Mensajero de su Señor y Él los agarró con un castigo cada vez mayor”.


Sura de lo Innegable o la Verdad Indefectible ,al-Haqqa, (69:1-9):

A la muerte del rey Hassan II, que Allah tenga misericordia de él, yo declaré públicamente: “El rey Hasan II pudo gobernar gracias a que conoció quienes eran sus enemigos. El rey Muhammad VI sólo podrá gobernar si conoce quiénes son sus amigos”. Puesto que deseamos lo mejor para este noble reino Sharif, es de esperar que estas palabras lleguen a un rey, actualmente incomunicado y separado de un ‘Ilm y guía genuinos, en una tierra que todavía mantiene la enseñanza original y verdadera del Islam, a pesar de que en las grandes ciudades los modernistas desviados son los que mantienen el control.

Igualmente, en Irán es el Zilzal –temblor de tierra- el que habla con su mensaje del Poder de Allah. Los musulmanes cultos de un país tan importante en la historia, deben reflexionar acerca de que ser Shi’a no es una herencia paterna y menos una sicología, sino una desviación, que si seguimos su pista hacia atrás, nos conducirá hasta el hecho histórico notorio de un Irán que seguía la guía de Imam Malik. Lo que vamos a examinar en los meses venideros, in sha Allah, será que una vez restaurados el Adhan, el adab de la mezquita, libre del control de los ricos y del estado, el Salat y sus diferentes formas, el correcto Yuma’a,…etc., llegaremos inexorablemente al asunto del Zakat.

El tema del Zakat tiene dos ramas. Una, que es sadaqa que se toma y no sadaqa que se da. Dos, que para cumplir con sus condiciones y requisitos, debe haber una orden. Cuando llega su tiempo, el Emir debe ordenar a los recaudadores que se recaude. Hecho esto, nos veremos de inmediato ante la evidencia de la naturaleza inaceptable del sistema financiero kafir, tanto en sus instituciones como en sus instrumentos. Esto será lo que, en la vida diaria, nos llevará al resurgir de la Yam’at, al flujo vivo del comercio islámico, y al regreso de la gloriosa y pura adoración islámica.

Nada de lo que decimos de estas cuestiones que conciernen al Din pertenecen a otra escuela que a la de Madinah. Si bebemos esta agua pura, todos nosotros nos revivificaremos, y no olvidéis que Allah está echando abajo el sistema kafir como lo hizo con los Zamud y los ‘Ad. Mientras tanto, cada musulmán que se sale de la obediencia a Allah, practicando el acto nihilista del suicidio y la autodestrucción, sólo le está dando un balón de oxígeno al sistema kafir para que perdure. Son actos instigados por agentes provocadores, que nos atribuyen a los musulmanes, sabemos que a veces es verdad, pero al final acabarán volviéndose contra ellos y desvelando su debilidad. Estamos en el camino de la unidad y estamos comenzando a crear la escuela del liderazgo. Allah, gloria a Él, ha dicho en al-Haqq:

“Es un recuerdo para los que se guardan.
Sabemos que, ciertamente entre vosotros, hay quienes niegan la Verdad.
Y es cierto que él (El Corán) es un motivo de pesar para los incrédulos,
pero es la pura verdad.
Así pues, glorifica el Nombre de tu Señor, el Inmenso”.


Surat de lo Innegable, al Haqqa, (69: 48-52).

 
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