glosario de terminología islámica pensamiento

LA MEZQUITA TIPO PARQUE JURASICO
Y OTROS TEMAS
Shaykh Dr. Abdalqadir As-Sufi

No hay nada que simbolice mejor la deliberada subversión, la humillación y la desviación de los musulmanes que la mezquita londinense de Regent_s Park. Es una mezquita que nació del Nifaq y del conflicto. Por ser alguien que ha estado presente antes de que se construyera, mientras se construía y después de que se haya construido, tengo la desgracia de saber mejor que la mayoría de la gente lo terrible que ha sido. La carta fundacional fue un acto de donación del rey Jorge VI a los musulmanes de Gran Bretaña. A duras penas, su retrasado cerebro Hanover llegó a la conclusión de que, aunque los cristianos tenían iglesias, abadías y catedrales vacías de sobra, los judíos, sus templos, e incluso los budistas los suyos, la mayoritaria comunidad musulmana carecía de lugar de oración.

Existía entonces la pequeña y exquisita mezquita de Working, a las afueras de Londres, pero estaba en manos de los Qadiyyanis, y me enorgullezco de poder decir que, junto con el difunto coronel Rahim, que Allah esté complacido con él, autor de “Jesús, Profeta del Islam”, y el entonces Alto Comisario Pakistaní, realicé un pacífico y exitoso Coup de Mosque, que la devolvió al seno del Islam.

La construcción de la Mezquita de Regent_s Park estaba a cargo de un hombre fuera de lo común, el Rajá de Mahmudabad, que Allah esté complacido con él. Nacido en una antigua familia del tiempo de los Mogoles que se había convertido al Chiísmo para combatir contra la ocupación inglesa, al final de su vida, había abandonado las batallas internas de la ‘Aqida, para asirse, como él decía, a su amor por el Rasul, que Allah le bendiga y le dé paz. Para construir la mezquita, tuvo que abrirse camino a brazo partido a través de un laberinto de barreras legales y falsamente legales que habían sido erigidas para evitar que la voluntad del rey se llevara a cabo. Una vez que superó las objeciones de las autoridades locales de St. John_s Wood, se encontró, primero, que tenía que hacer frente a un ejército de influyentes cristianos militantes del Parlamento y del mundo académico, y, luego, finalmente se vio ante el Minotauro, que resultó ser un grupo pequeño pero enormemente influyente de judíos de la City.

Una vez que se despejó la situación, su obstáculo siguiente fue el de encontrar un plan arquitectónico que, no sólo, satisficiera a las autoridades locales y a las nacionales, sino también, a los regentes de la mezquita. Estos regentes no eran sino los embajadores de los países musulmanes representados en la Corte de St. James. Para no perder su optimismo en sus luchas con ellos, el Rajá solía contarme cosas de sus reuniones, a las que los embajadores de Arabia Saudita y de Egipto entraban tambaleándose por efecto del alcohol para defender la causa del Islam. Como los regentes no llegaban a un acuerdo y no podían verse los unos a los otros, el Rajá decidió poner fin a la parálisis mediante una comisión internacional.

No cabía ninguna duda que la mezquita más hermosa era la del arquitecto turco. Cuando argumenté que por criterios estéticos era la que debía ser escogida, el Rajá me replicó: “Los sauditas nunca permitirán que sea una mezquita turca. Y si elijo la marroquí, que es la segunda por orden de categoría, los argelinos se opondrán, etc.”. Finalmente, utilizando un criterio políticamente agudo pero estéticamente desastroso, se otorgó el contrato de construcción a un arquitecto inglés. Y salió, lo que llamamos “La fábrica de gas rosada de Chiswick” en Regent_s Park. Entonces, como si se hubiera querido promocionar la teoría de la conspiración entre los musulmanes, cuando estaban levantando el edificio, se descubrió una estrella de David incrustada en la pared de la Qibla, que brillaba a través del yeso. Y aunque luego la retiraron, aún puede discernirse su forma bajo cierta luz, como un eco de la maldición de Rothschild. Pero, quizás lo más siniestro del edificio de la mezquita no fue su fealdad, sino la extraña y anti-islámica decisión doctrinal de no permitir que se pusiera un Mimbar propiamente dicho. El rey Hassan II, que Allah esté complacido con él, había ofrecido enviar, gratis, a uno de los incomparables artesanos de su país. Pero, la banda masónica de embajadores rechazó esta oferta y, a guisa de Mimbar, se colocó un púlpito cristiano, copia de uno de los de la Abadía de Westminster.

Como uno de los principales mecenas de la mezquita era el corrompido régimen wahabi de la familia Saud, una vez que se levantó la mezquita, los wahabis se hicieron tanto con la dirección de la misma, como con la contratación de su personal. El Dr. Al-Geyoushi, que había sido ayudante del Rajá, fue retirado con un pretendido puesto de profesor en la universidad de Medina. El Dr. Badawi, otro Azhari, fue tratado primero vergonzosamente por los Regentes y luego expulsado a la fuerza. “Sabe demasiado Islam”, fue la queja expresada por el embajador de la Arabia Saudita. Al final, la mezquita quedó bajo la dirección de un wahabi de rango inferior, asistido por un tradicionalista guenoniano del tipo Shenon-Lings.

Donde, en su día, la policía egipcia se mezclaba con los creyentes las tardes de Yumu’a, puede verse hoy, a la mitad del personal del MI5 londinense, todos con barba y tasbih y con aspecto incómodo, mientras aprietan el disparador de sus diminutas cámaras fotográficas. A través del tiempo, han ocurrido muchas barbaridades en esta mequita de las que, afortunadamente, no estoy al tanto, pero no debemos olvidar que su personalidad jurídica de mezquita fue cambiada a centro islámico para evitar toda forma legal que implicara un reflejo de la Ley Islámica y del Mandato inflexible de Allah. En el Surat al-Yinn, (72:18), Allah ordena:

La última ignominia de la Mezquita de Regent’s Park ha sido la extraña y sofisticadamente orquestada aparición de Yusu

“Todas las Mezquitas pertenecen a Allah. Así pues, no pidáis ayuda a otro que Allah”.

f Qardawi. Que se le haya dado el Mimbar de la Mezquita es un acto político deliberado y peligroso. Ha sido planeado con la cooperación cuidadosamente regulada de los Saudis y del Sanedrín no votado de Blair (Levi, Greenstock, Goldsmith, Straw etc.), con el objeto de dar una seria estructuración a lo que será en su día un ataque a gran escala contra la ‘Aqida y el Tawhid islámicos. Es algo que se presentará como lo que en términos reales podríamos llamar “el Islam de Bush y de Blair”.

Es decir, que su objetivo es imponer a las nuevas generaciones de musulmanes el teísmo de los banqueros al completo, privado de todo contenido moral y espiritual, aunque eso sí, provisto de una adhesión servil a la teología del humanismo, democracia, tolerancia y derechos humanos. Qardawi está siendo introducido en la comunidad musulmana, por medio de un ataque fingido contra él, tachándolo de partidario de los bombardeos suicidas y haciendo creer así que se trata de un islamista radical. Es una estratagema que se utilizó anteriormente con los musulmanes franceses, a través de la persona del excomunista Roger Garaudy, a quien la sospechosa dirección de la mezquita de París defendió con la famosa frase: “Si está contra Israel, debe estar bien ¿no es cierto?”. Habría que ser muy despistado, sin embargo, para no darse cuenta que Qardawi fue recibido oficialmente por el ateo y masón alcalde de Londres, Mr. Livingston. Para quienes quieran saber más sobre Qardawi les recomiendo que lean el contundente análisis y crítica de Umar Ibrahim Vadillo en las páginas 672 a 703 de su libro “La desviación esotérica en el Islam”. Un libro de lectura imprescindible para todos los intelectuales musulmanes y que se puede obtener a través de www.madinahmedia.com. Baste decir aquí que, Qardawi, ha recibido un importante premio pecuniario del gobierno de Dubai, un premio que lleva consigo la correspondiente garantía de que no dirá nada sobre la situación en esa horrible burbuja de plástico situada cerca del mar. La noticia de que el Emirato del desierto está construyendo otra torre gigante parece sugerir que quiere ofrecer la posibilidad de las Torres Gemelas a los extremistas wahabis. La transformación de lo que, en su día, era el modesto puerto comercial de una familia pirata local, en un Las Vegas junto al mar no puede haber pasado desapercibido para la furia purgadora de los fanáticos establecidos en la vecina Arabia Saudita. Probablemente, Dubai, no se imagina que lo que está ocurriendo en Arabia (“¿Está la Arabia Saudita condenada?” aparecía en la primera página del Newsweek) no va a ocurrirles a ellos. La Dubai Media City, comercial de la CNN, con sus payasos judíos y sus bailarinas medio desnudas, es una invitación abierta a la fuerza purgadora de los terroristas que se proponen limpiar de arriba abajo la Península. Bastaría un incidente para que tuviera que cerrarse la escandalosa industria turística. Porque ¿quién se arriesgaría a reservar una habitación en una alta torre después de lo que ha ocurrido a las otras dos? Pero la cuestión es que Qardawi comulga con todo ello. Es un ‘alim popular que otorga licencia para todo bajo el nombre de La Tolérance, tomando la defensa del papel moneda, burlándose de la Sunna del Mensajero, que Allah le bendiga y le conceda paz, y de los Califas Rashidún, negando el ‘Amal de Medina y confirmando el ‘Amal de la Bolsa de Nueva York.

De todo ello se deduce que, con la portada del Newsweek preparando al mundo para una época post-saudita en el Oriente Medio y con Irak como prueba evidente ante nosotros de nuestro vergonzoso fracaso, nos encontramos al final de una época. En Irak, la religión Shi’a ha conservado su honor y defendido su sistema, por muy equivocado que mantengamos que esté. Los kurdos en el norte son en parte musulmanes, en parte comunistas y en parte animistas. También ellos han conservado la dignidad de su resistencia frente a Saddam en el sur y frente al ataturkismo en el norte. La población en general, sin embargo, ha vivido varias generaciones sin Islam, puesto que sus ‘ulama fueron eliminados en los primeros tiempos de la toma del poder por los batistas socialistas. Y lo cierto es que, así como en Rusia, con respecto a la compañía Yukos, a la vez que quieren deshacerse de la oligarquía quieren conservar la oligarquía, también en Irak, la coalición capitalista, la CEO, se ha deshecho de Saddam, pero quiere conservar y está conservando la corporación batista. Para que podamos sobrevolar por encima de la oscuridad presente, es esencial que una nueva generación dé un paso adelante. En pocas palabras, tenemos que comenzar todo de nuevo. Y para ello, debe ser una nueva generación que adapte los asuntos modernos al Islam y no, como ocurre en el plan de reforma qardawi-masónico, adaptar el Islam a la modernidad. Allah, el Todopoderoso, dice en el Corán Surat Ar-Rahman (55:27):

“A Él le piden todos los que están en los cielos y en la tierra”.

Cada día, Él está en algún asunto. Y nuestra nueva generación de musulmanes, representa este nuevo asunto. Poner la base de un nuevo comienzo. No dejéis de leer pronto la Sección siguiente de esta página: Conferencia Islámica de la Juventud.

 
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